La expresión “estoy depre” se usa con cierta ligereza para manifestar una sensación pasajera de pena o de sufrimiento cuando algo no sale como se espera. Sin embargo, la depresión es un trastorno mental del estado de ánimo, que sigue siendo desconocido para muchos. ¿Sabías que puede incluso incapacitar a la persona y generar ideas de suicidio? El 10% de la población adulta la padecerá en algún momento de su vida y un 4% la ha sufrido en 2016, según datos del Ministerio de Sanidad.

Emoción vs enfermedad

En la depresión, la tristeza es patológica. Y no tiene por qué traducirse sólo en expresiones como el llanto, sino también en síntomas como la incapacidad de sentir placer, la pérdida de peso o el exceso de culpa. El sufrimiento de la depresión puede llegar a ser tan profundo que sólo se vea como salida de ese túnel el suicidio”, explica el psiquiatra Enrique Rojas en Adiós, depresión (Planeta). La Sociedad Española de Psiquiatría da algunas claves para detectar cómo se siente la persona deprimida.

No tiene porque haber una razón detrás: la depresión puede desencadenarse por un hecho –un duelo, una ruptura o incluso el nacimiento de un hijo–, pero también puede brotar sin un motivo aparente. La incapacidad para sentir placer, la falta de energía y apetito –ligada con una pérdida de peso–, sentimiento de preocupación y culpa exageradas y dificultad para dormir y concentrarse son sus síntomas principales.

Una de las claves para diferenciar la tristeza del trastorno depresivo es la duración de los síntomas: cuando se alargan más de dos semanas, no hay que infravalorarlos y pedir ayuda. El tratamiento suele combinar los fármacos con la psicoterapia, esta última, fundamental para afrontar recaídas y disponer de más armas para afrontar las situaciones adversas.

Detectar los signos de la depresión es el primer paso para que no se convierta en un mal mayor e incapacitante. Si sientes tristeza por un hecho concreto, piensa que es una emoción básica del ser humano. Cuando empieces a notar el empuje suficiente para animarte, aplica algunos hábitos sencillos que aumentarán tus dosis diarias de felicidad