1. La versión moderna de contar ovejitas sería contar respiraciones, es el truco para dormir más antiguo. Empieza en el 100 y ve contando hacia atrás hasta llegar a cero -aunque probablemente te quedes dormida antes-, por cada número haz una respiración profunda.

2. Otra buena manera de invocar el sueño es recorrer tu cuerpo mentalmente e ir relajando cada una de sus partes, los pies, los tobillos, las piernas, las caderas, los brazos... Un ejercicio de relajación que te ayudará a conseguir la calma necesaria para descansar.

3. Hacer una cena ligera  y no irse a dormir en plena digestión -cenar siempre dos o tres horas antes de ir a la cama- te ayudará también a conciliar el sueño.
Puedes conocer más trucos para dormir bien con el libro Que no quiten el sueño.

4. Darte una ducha caliente una o dos horas antes de ir a la cama hará que tu cuerpo esté más calmado y tu mente más proclive a desconectar.

5. Leer unas páginas de un libro, aunque mejor que no sea tan apasionante que no lo podamos dejar, es también un truco para dormir mejor.

6. El consabido vaso de leche caliente antes de acostarnos es uno de los remedios naturales para decirnos a nosotros mismos que ha llegado la hora de dormir.

7. No te quedes dando vueltas en la cama si no puedes dormir. Si llevas media hora intentando conciliar el sueño, es mejor que te levantes y vayas a otra habitación a leer o a hacer otra actividad tranquila hasta que sientas que puedes dormir.

8. Hacer unos ligeros estiramientos antes de meterte en la cama también es un buen truco para descansar mejor. Las poses de relajación del yoga pueden ser una buena opción.