El pomelo es un buen desintoxicante, un excelente diurético y actúa sobre el sistema linfático. Limpia y refresca la piel y se usa para tratar el acné y la celulitis. Inhalado mediante la aromaterapia, permite combatir los resfriados, la gripe y otros problemas respiratorios. Se puede combinar con otros aceites (eucalipto, lavanda o pino, entre otros) así como con los restantes aceites que se obtienen de los cítricos.

El consumo de zumo de pomelo ayuda a tener una piel sana, además de contribuir a aliviar los síntomas de la gripe y el resfriado. También ayuda a evacuar los riñones. Si se incluye en la dieta diaria contribuye al tratamiento eficaz de la osteoartritis. El consumo de zumo de pomelo y de alimentos ricos en hierro incrementa la capacidad de absorción del organismo. Además, es de gran ayuda para perder peso.

El pomelo es también muy útil tanto para limpiar y estimular un hígado congestionado como para curar el estreñimiento. La estimulación del hígado se puede favorecer también ejerciendo un masaje sobre el abdomen con aceite de pomelo diluido en un aceite base. Además de equilibrar el sistema nervioso y tener efectos relajantes, esta fruta es astringente, tiene acción desintoxicante y actúa como tónico digestivo.