El tratamiento de las varices con cualquier técnica mejora la calidad de vida y evita las complicaciones. Pero, el láser tiene mayor aceptación por ser las operaciones estéticas las más demandadas.

Intervenciones quirúrgicas de varices

Fleboextracción: se basa en la extirpación de todas las venas varicosas visibles así como la vena safena interna o externa, que son el origen de la mayoría de las varices.

Flebectomía: elimina las pequeñas venas dilatadas superficiales a través de pequeñas incisiones que no necesitan suturas y que se vuelven imperceptibles en varios meses.

Escleroterapia: como explica Cristina Álvarez, consiste en “inyectar con una aguja extrafina una sustancia llamada polidocanol en las venas, lo que provoca una inflamación en las paredes de ésta para que finalmente se reabsorba y evita la necesidad de extirparlas”.

Tipos de láseres para las varices

  • Láser endovenoso. Es capaz de eliminar las varices tronculares. “Se trata de una técnica mínimamente invasiva que destruye la vena afectada a través de un daño térmico: la luz del láser se aplica en el interior de la vena a través de una punción en la piel”, explica Ángela Miguel de Instituto Médico Láser. Una de las ventajas es que se pueden eliminar varices gruesas y la agresión es mínima.
  • Láser vascular. Actúa por encima de la piel provocando un daño térmico en la vena. “Es capaz de penetrar y coagular parte de los vasos de manera que la sangre se calienta, pero por contigüidad también lo hace la pared del láser y hace que el vaso se cierre”, explica Paloma Cornejo.
  • ‘Supervein Removal’. Es como el láser vascular pero “se trabaja con la pieza de mano en movimiento lo que permite que la vena alcance una elevada temperatura, sufra un mayor daño utilizando una potencia baja, lo que hace que el tratamiento sea mejor tolerado y seguro para la piel”, comenta la Dra. Miguel desde el Instituto Médico Láser.

Operarse de varices: ¿qué debes saber antes y después?

“Al ser una cirugía ambulatoria, se pondrá anestesia local por lo que se exige ir en ayunas, pero sería la única precaución a tener en cuenta”, comenta el Dr. José Román Escudero. Si hablamos de recuperación, después del paso por quirófano se necesita una venda elástica de comprensión, “esta es la razón por la que mucha gente se opera en invierno, por una cuestión de comodidad, más que otra cosa”, asegura. “Después de un tratamiento con láser hay que evitar la exposición solar para que no se produzcan hiperpigmentaciones en la zona tratada y se deben usar medias de comprensión y alguna crema antiinflamatoria ”, comentan desde la Clínica Menorca. Y tanto si la operación es quirúrgica como por láser, es de obligado cumplimiento caminar. Solo así el resultado de la operación será óptimo.