Salir a correr o convertirse en un auténtico runner se ha puesto de moda. Se considera uno de los ejercicios más completos. Mejora la circulación sanguínea y la respiración, aumenta la fortaleza física y es un constante liberador de endorfinas. No necesitas desembolsar una gran cantidad de dinero solo equiparte con ropa deportiva y calzado apropiado para la carrera, preferiblemente con amortiguación.

Cuando ya estás lista para salir a correr es conveniente que decidas a qué hora vas a hacerlo. En realidad no existe una hora indicada y todo dependerá de las obligaciones de cada uno. A excepción de la noche, que puede afectar la calidad de tu sueño, todas las franjas horarias tienen sus beneficios. Por tanto, elegirla dependerá de tus preferencias.

Salir a correr por la mañana te ayudará a ser constante y a no abandonarlo fácilmente. Es difícil que tengas una reunión imprevista a esta hora con lo que no habrá excusas para que te calces las zapatillas y comiences el día haciendo ejercicio. Además, te dará la energía que necesitas para afrontar el día de buen humor. No es aconsejable que lo hagas en ayunas. Puedes tomar una manzana y una tostada de pan con pavo o jamón para que tu cuerpo reciba la glucosa que necesita.

Durante la tarde nuestro cuerpo está en pleno rendimiento. Es el momento ideal para hacer deporte de alta intensidad, como puede ser running, y conseguir los mejores beneficios. Además, relaja y combate el estrés acumulado durante el día. También es más difícil lesionarse.

En general, no se aconseja practicar un ejercicio intenso a ultima hora de la noche. Aunque hacer deporte es bueno para la salud y para conciliar mejor el sueño, hacerlo a última hora puede activar el metabolismo y la descarga de adrenalina afectará al ritmo circadiano por lo que podríamos dormir peor.