La tensión y la frustración suelen aparecer al no cumplirse nuestros deseos, necesidades o anhelos. Poder lidiar de una forma efectiva con las emociones que la acompañan es una habilidad esencial de la vida, ya que rara vez nos sale todo según lo planeado. Cuando dejamos que la frustración tome el control, no somos capaces de pensar claramente, lo que puede conducir a tomar decisiones erróneas. Por eso hay que aprender a superar los sentimientos de frustración antes de que nos dominen.

Una buena herramienta para liberar la tensión y disminuir la frustración es la realización de diversos ejercicios de yoga. Esta práctica aporta muchos beneficios para el organismo, aunque no sea una disciplina reconocida a nivel terapéutico. Junto a la ejecución de diversas posiciones y movimientos, se efectúan ejercicios respiratorios que aportan calma y relajación.

El yoga puede ayudar a controlar los sentimientos negativos. De este modo, resulta un buen complemento para diferentes tratamientos psicológicos. Si la tensión nos produce trastornos del sueño, hacer yoga puede ayudar a las personas con insomnio a dormir mejor, ya que permite liberarse del estrés y la ansiedad y obtener un elevado estado de relajación, lo que permite despejar la mente y, posteriormente, pensar con mayor claridad.