Existe una forma de combatir los signos del cansancio en tu cara y que te sirva para prevenir las arrugas (sobre las que el estrés tiene mucha culpa). Se trata del yoga facial, una técnica de yoga que se centra en tonificar tu rostro. Una de las mayores expertas en la materia nos explica cuáles son sus beneficios con solo 15 minutos al día

¿Qué es el yoga facial?

El yoga facial es una mezcla de posturas y ejercicios con los que puedes utilizar todos los músculos de la cara. “Estos ejercicios son eficaces contra las arrugas y la flacidez de la piel. Los resultados de seguir una rutina de ejercicios de yoga facial son la relajación de los músculos faciales y lograr una piel más firme y tonificada”, explica Diana Bordón, creadora del método Facial Yoga Plan, que combina disciplinas procedentes de Japón, China, Tailandia, entre otras.

¿Qué rutina sigo?

La experta en yoga facial destaca cómo se obtienen resultados naturales sin mucho esfuerzo. “Todo el mundo puede realizar estos sencillos ejercicios, solo necesitas 15 minutos al día, puedes practicar frente al espejo, en el coche, viendo la tele. Nunca es tarde y nunca se es mayor para comenzar a tonificar los músculos. Con 15 minutos de yoga facial varias veces por semana –y combinando los ejercicios con los masajes faciales y el rodillo de jade [un masajeador facial que ayuda a relajarnos]–, apreciarás resultados visibles según tu rango de edad”, asegura Bordón, que imparte formaciones a fisioterapeutas y dentistas especializados en intervenciones quirúrgicas.

¿Por la mañana o por la noche?

Como se quiera. Se pueden realizar por la mañana para preparar la cara para la tensión que va a recibir durante el día. “La otra opción –y la que yo elijo– es realizarlo por las noches al desmaquillarnos una vez que ya tenemos la cara limpia, para relajar completamente la cara y prepararnos para un mejor descanso”, cuenta.

 ¿Qué beneficios podemos lograr?

“El primer beneficio es que estamos activando nuestra cara, que casi nunca nos tocamos”, remarca Bordón. “Nos ponemos cremas pero no le prestamos toda la atención necesaria cuando es en el rostro donde se reflejan los primeros síntomas del estrés y del cansancio”, añade. Según esta experta, los beneficios del yoga facial son que rejuvenece al liberarnos del estrés, previene la flacidez, mejora la respiración, activa y tonifica los músculos de la cara, mejora la circulación y puede prevenir las arrugas.

¿Hay que saber respirar?

“A veces no respiramos lo suficiente y muchas veces nos quedamos en apnea. En las clases siempre hago hincapié en la concentración de la respiración con el movimiento”, destaca.

Más allá de la gimnasia facial

Respecto a si esta tendencia es lo mismo que practicar gimnasia facial, Diana Bordón afirma: “La gimnasia facial se centra en la tonificación del músculo, pero en mi caso, por ejemplo, además trabajo la musculatura facial, la concentración plena en la respiración, los masajes en la piel que actúan a modo de masajes linfáticos ayudando a la oxigenación y la mejora de la circulación facial con los beneficios que esto aporta a nuestro cuerpo”. Además de cuestiones como los efectos del estrés y ayudar a relajarnos, Bordón –con una formación en tradiciones orientales– remarca: “Trabajamos sobre las arrugas para tratar de evitar que aparezcan con el rodillo de jade, ayudando a mitigarlas y relajamos por completo la cara con los puntos de energía que están en el rostro y conectan con el resto del cuerpo”. Los impacientes que se inicien deben esperar. “Vivimos en una sociedad en la que queremos los cambios de inmediato y no hay mucha paciencia, pero se necesita constancia si queremos resultados forma natural”.