Las cremas solares son el método más efectivo para protegerte del sol, pero no el único. De hecho, según datos de la Asociación Española de Dermatología y Venereología (AEDV), el 39% de las personas que usan protector solar sufren quemaduras por el mal uso. Para lucir un bronceado saludable, sigue nuestros consejos:

- Antes de tomar el sol evita utilizar productos que contengan alcohol o perfumes como las colonias o los desodorantes. Pueden provocarte manchas en la piel.

- La piel debe estar correctamente hidratada, limpia y sin maquillaje cuando va a sufrir una exposición directa al sol.

- Escoge una crema de protección solar alta, con un SFP entre 30 y 50. El mito de que con protector alto el bronceado se resiste es tan falso como peligroso.

- La crema solar debe aplicarse media hora antes de la exposición al sol. Ese es el tiempo que necesita la piel para absorberla.

- Si la exposición al sol es prolongada, conviene repetir la aplicación después de cada baño o de una sudoración considerable.

- Las primeras exposiciones al sol deben ser progresivas. La primera puede ser de media hora y los días sucesivos, ir aumentando ese tiempo.

- Se debe evitar la exposición al sol entre las 12 y las 16 horas. Es en esta franja cuando la radiación solar es más fuerte y, por lo tanto, más peligrosa.

- Sólo entre un 10-14% de la población acude a la playa con sombrillas, según la AEDV. Una cifra muy reducida teniendo en cuenta que en las exposiciones prolongadas, el cuerpo agradece una tregua.

- La exposición a los rayos UVA sin una protección adecuada de los ojos puede provocar cataratas (también en personas jóvenes). La AEDV recuerda que el melanoma también puede aparecer en los globos oculares.