En verano, los termómetros pueden llegar a superar los 30ºC durante el día, y por la noche muy a menudo no bajan de los 26ºC, lo que para muchos supone que conciliar el sueño se convierta en una auténtica pesadilla y que durante el día estemos más cansadas, apáticas e irritables.

Uno de los problemas principales de las altas temperaturas es que provocan un incremento del calor corporal y eso hace que no logremos alcanzar un estado de sueño profundo y, por tanto, no consigamos un sueño reparador. Se estima que la calidad del sueño disminuye a partir de los 26ºC. A medida que aumenta la temperatura ambiente, la duración de los ciclos del sueño se acorta.

Otro de los inconvenientes al que nos enfrentamos en verano es que ese ascenso de la temperatura corporal hace que el cerebro genere menos melatonina: la hormona natural que segrega el cuerpo humano y que actúa como reguladora del sueño, por lo que es fundamental para dormir bien.

También existen otros factores externos que regulan la secreción de esta hormona, aunque el principal y más importante es la exposición a la luz y a la oscuridad. Así, cuando nuestra retina percibe la luz, modula la síntesis de la hormona y ayuda a sincronizar el ritmo circadiano, o ritmo biológico. De este modo, el cuerpo sabe cuándo debe inducir el sueño para que nos entren las ganas de dormir.

Así es, nuestro ritmo biológico necesita estímulos externos como la luz, la temperatura o el ruido para mantenerse bien sincronizado, y estos ritmos pueden alterarse a causa de unos hábitos inadecuados, como el exceso de luz, las altas temperaturas y unos horarios cambiantes.

dormir poco

Consejos para dormir bien en verano

Si tú también sientes que, con el calor, tienes problemas para conciliar el sueño, hoy te traemos estos 10 consejos para que puedas dormir más y mejor este verano. ¡Toma nota!

  1. Aclimata tu habitación: ventila el dormitorio antes de ir a dormir y renueva el aire abriendo las ventanas un rato antes de acostarte. Puedes utilizar un ventilador, aunque es preferible que el aire no te dé directamente. Si no te puedes resistir al aire acondicionado, también puedes usarlo, siempre y cuando lo regules a la temperatura adecuada, en torno a los 22ºC y que no duermas nunca directamente bajo la corriente de aire.
  2. Usa ropa de cama fresca: preferiblemente de algodón, ya que contribuye a que la piel transpire mejor.
  3. Establecer rutinas: aunque en verano a veces resulte más complicado, es importante establecer unas rutinas y unos horarios parecidos tanto al acostarnos como al levantarnos.
  4. Cena ligera: opta por las sopas frías, ensaladas o verdura, y evita aquellos alimentos con alto contenido en grasas. No debemos olvidar que, durante la digestión, la temperatura de nuestro cuerpo aumenta debido al trabajo que están llevando a cabo nuestros órganos. Por otro lado, aunque no tengas mucha hambre, siempre es recomendable cenar algo, ya que el no hacerlo puede empeorar el sueño. Esto es debido a que la sensación de hambre actúa como estimulante en nuestro organismo y puede provocar insomnio.
  5. No cenes muy tarde: al menos 2 horas antes de ir a la cama.
  6. Evita el alcohol: es importante evitar las bebidas excitantes y con alcohol, ya que desencadenan la secreción de cortisol, una hormona asociada al estrés que nos puede dificultar la conciliación del sueño.
  7. Reduce el tiempo de la siesta: nunca debe ser superior a la media hora.
  8. Evita el ejercicio físico intenso antes de acostarte: porque este aumenta la temperatura corporal y activa el cuerpo.
  9. Date una ducha antes de meterte en la cama: preferiblemente con agua tibia para rebajar la temperatura corporal. Es un error pensar que ducharse con agua fría nos ayudará más ya que el efecto dura poco y la sensación de frescor es solo instantánea.
  10. ¡Quítate la ropa! Cuando se duerme sin ropa el cuerpo esta ventilado y más fresco, por lo que se favorece la liberación de hormonas que regeneran las células de la piel y se combate al envejecimiento.

Cada vez son más los que eligen dormir sin ropa tanto en invierno como en verano, y muchos lo hacen simplemente por comodidad, sin saber que también comporta muchos beneficios para nuestra salud.

Beneficios de dormir sin ropa

En efecto, diversos estudios han demostrado que dormir sin ropa tiene muchos efectos beneficiosos en nuestro cuerpo. Estos son algunos de ellos:

  •  Cuando se duerme sin ropa el cuerpo esta ventilado y más fresco, por lo que se favorece la liberación de hormonas que regeneran las células de la piel, algo que ayuda a combatir el envejecimiento.
  • Se estimula la producción de la oxitocina, una hormona que aumenta el deseo y la libido, además de endorfinas, logrando así una sensación muy agradable al dormir.
  • Ayuda a estimular los encuentros sexuales con nuestra pareja.
  • Se reduce el nivel de estrés y ansiedad.
  • Se favorece el sueño, ya que se alcanza un nivel de relajación mayor.
  • Favorece la circulación sanguínea.
  • Al activar las hormonas mencionadas en el cuerpo, se acelera el metabolismo, lo que puede contribuir en la pérdida de peso. Hay ciertas personas a las que les resulta difícil dormir desnudas porque son especialmente susceptibles al frío. Pero si lo has probado y te sientes a gusto, deberías seguir haciéndolo.

dormir desnunda

¡Dulces sueños!