Hace tan solo unos días os contábamos como nuestros mares y océanos se están ahogando en plástico en el artículo “Cómo sobrevivir un día sin plásticos”. La conciencia ambiental y la opinión pública está poniendo el foco en la cantidad de basura que hay en todos los mares y océanos del planeta, cómo contamina el entorno marino y cómo intoxica a las especies que en él habitan.

Hasta 4,8 millones de toneladas de plástico procedentes de tierra firme acaban cada año en el mar

Por supuesto, es una gran noticia que la conciencia sobre esta problemática esté creciendo y generando día a día más interés mediático y social. Pero, en este proceso de concienciación, puede que estemos pasando por alto algo aún más crucial: ¿cómo llega toda esta basura hasta el océano? La respuesta es de un sentido común dolorosamente aplastante: hasta 4,8 millones de toneladas de plástico procedentes de tierra firme acaban cada año en el mar.

Eso significa que aquel bastoncillo que tiramos por el inodoro de casa puede terminar interactuando con un caballito de mar del Pacífico. O que la bolsa de plástico que abandonamos en el bosque es arrastrada por el río hasta el mar y puede acabar ahogando a una tortuga caribeña, después de haberla confundido con una medusa. De hecho, entre el 50% y el 80% de las tortugas marinas encontradas muertas habían ingerido desechos plásticos, según datos de un informe reciente de la ONU.

Es decir, que el problema de los microplásticos que ahogan nuestros océanos no tiene solamente su origen en el abandono de basura en las playas. Ésta es solo la punta del iceberg. El gran problema empieza en casa cuando no reciclamos; en la calle, cuando usamos y tiramos; o en el entorno natural, cuando no somos respetuosos con la naturaleza y abandonamos todo tipo de basura.

Hoy vamos a centrarnos precisamente en este último punto, tan invisible pero tan crucial: qué debemos hacer y qué no debemos hacer cuando vamos de acampada, de excursión o de paseo en el bosque y en entornos naturales para no generar basuraleza y ser respetuosos con el medioambiente.

Recuerda también que puedes aprender muchísimo más en las “Charlas contra la basuraleza” que realizaremos gratuitamente próximamente en las ciudades de Madrid, Zaragoza y Barcelona, junto a Libera y Ecoembes.

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Recoge tus residuos
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Recoge tus residuos

Lleva una bolsa de cartón, de bioplástico biodegradable o bien un recipiente en el que puedas guardar todos tus desechos. Probablemente, no vas a encontrar papeleras de reciclaje en medio del bosque, así que lo mejor es recogerlo absolutamente todo y, una vez de vuelta a casa, separar y reciclar.

Recuerda que tampoco tienes que tirar papeles, restos de comida al suelo, cáscaras de frutas ni chicles, aunque creas que se descomponen. Si la piel de una fruta puede tardar de seis meses a dos años en descomponerse, ¿cuánto tardará una goma de mascar?  

Sigue los senderos marcados
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Sigue los senderos marcados

No existen porque sí. Los senderos trazados, además de ser mucho más seguros y evitar la posibilidad de perderse, también permiten que preservemos el hábitat de las especies que viven en esas zonas. Ten en cuenta que podemos perturbar las rutinas de algunos animales o pisar plantas, huevo o insectos con funciones fundamentales en el ecosistema.

Entierra tus desechos orgánicos
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Entierra tus desechos orgánicos

No es ninguna tontería. Cuando vayas de excursión, recuerda llevar encima papel higiénico biodegradable y enterrar todos los desechos orgánicos tan lejos como puedas de las fuentes de agua y de los hábitats naturales de los animales.

No tires las colillas al suelo
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No tires las colillas al suelo

¿Sabías que, en algunos paisajes naturales, está prohibido fumar? Encender un mechero o tirar una colilla al suelo han sido lamentablemente demasiadas veces el motivo que ha causado un incendio, de modo que lo más precavido es evitar los cigarrillos en entornos naturales.

Evita los objetos y envases de vidrio
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Evita los objetos y envases de vidrio

Además del peligro de corte que suponen en caso de romperse para ti y para los animales que habitan la zona, te será muy difícil recoger todos los trozos que queden esparcidos por el suelo.

Algunos incendios tienen su causa en el efecto lupa que puede convertir en fuego los rayos del sol, así que lo mejor es evitar los objetos y envases de vidrio en el bosque.

No interactúes con animales salvajes
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No interactúes con animales salvajes

Los animales salvajes, es decir, los que viven en la naturaleza sin ser domesticados por humanos, no están acostumbrados a ver a personas humanas, así que si intentamos interactuar con ellos podemos asustarlos o bien ponernos en peligro si se sienten amenazados (por ejemplo, si te encuentras con una cría sola y te acercas a tocarla, te arriesgas a que la madre intervenga para defenderla).

Por descontado, tampoco debemos darles comida.

Respeta el silencio de la naturaleza
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Respeta el silencio de la naturaleza

Evita escuchar música alta, gritar o levantar mucho la voz cuando estés en el monte. La mayoría de los animales se asustan mucho con los sonidos altos desconocidos y eso puede interferirles negativamente, por ejemplo, en época de celo.

Aparca el coche tan lejos como puedas
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Aparca el coche tan lejos como puedas

Para rebajar al máximo los humos en plena naturaleza, utiliza el coche para desplazarte solo si es imprescindible hacerlo y no puedes llegar en bici o en tren. Si buscas la paz en medio de la naturaleza, ¡el ruido del coche no te ayudará a encontrarla!

No recojas flores
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No recojas flores

Algunos parques naturales no permiten la recolección de flores ya que podrías estar cortando o arrancando de raíz alguna especie protegida. Si quieres hacerlo, asegúrate de que está permitido y de que no vas a dañar el entorno.