1. Estoy muy cansada, ¿podría ser anemia?
Aunque las señales de la anemia no suelen ser claras, tal y como explican los expertos, existen ciertos signos que podrían hacernos sospechar."En general son bastante inespecíficos pero podríamos hablar de mayor cansancio a la hora de practicar ejercicio, falta de concentración y una importante palidez cutánea", cuenta el doctor Javier Anguita, jefe de sección del Servicio de Hematología y Hemoterapia del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid. Sentir una fatiga "sin causa que la justifique" podría ser un indicio, explica la doctora Carolina Moreno, hematóloga de la Clínica Sagrada Familia de Barcelona. Otros síntomas que podrían sumarse serían las cefaleas, los mareos o vértigos, la taquicardia o la astenia.

2. ¿Cuál es la más común?
Actualmente existen diferentes clases de anemia, aunque la llamada ferropénica -causada por un déficit de hierro- es la más frecuente. Se calcula que afecta al 2-5% de los hombres y mujeres -postmenopáusicas- en el mundo desarrollado. Pero si hablamos de mujeres en edad fértil, el porcentaje alcanza el 10%. Habitualmente puede deberse, entre otros factores, a una mala alimentación, excesivas pérdidas menstruales, una mala absorción del mineral o una situación en la que la mujer necesita un aporte extra de hierro -por ejemplo, durante el embarazo-.

3. En el análisis de sangre, ¿cómo sé si tengo anemia?
La anemia se relaciona con el número de glóbulos rojos -responsables del transporte de oxígeno desde los pulmones al resto del cuerpo- que tenemos. Por lo tanto, para saber si todo está bien hay que comprobar que sus valores sean los adecuados. La manera de determinarlo es con un análisis de sangre. La especialista Carolina Moreno nos saca de dudas: "básicamente hay que buscar los niveles de glóbulos rojos y las cifras de hemoglobina. Un nivel de hemoglobina normal depende principalmente de la edad y el sexo. Para un varón adulto se consideran cifras normales entre 13.8 y 17.2 g/l (gramos por litro). Y para una mujer adulta, no embarazada, entre 12.1 y 15.1 g/l. Se habla de anemia si la cifra de hemoglobina está por debajo de los valores normales de referencia".

4. ¿Puedo hacer deporte?
Si eres una forofa del deporte o te pasas más tiempo en el gimnasio que en casa, cuidado. Si te han diagnosticado anemia puede que debas cambiar tus rutinas hasta que lo soluciones. "En general el ejercicio no debería hacerse con anemia pero siempre dependerá del grado y la sintomatología asociada", explica el doctor Anguita. La hematóloga Carolina Moreno está de acuerdo con esta afirmación: "en caso de padecer anemia, no es aconsejable hacer ejercicio". Para el nutricionista Roberto Cabo, autor de La dieta Alea, no hay problema si somos conscientes de nuestras limitaciones y nuestra situación.

5. ¿Qué alimentos y en qué cantidad debo tomar?
Si tenemos anemia ferropénica hemos de incrementar la ingesta de alimentos con este mineral. Roberto Cabo, de aleadiets.com, concreta que son "la carne roja -sobre todo hígado, ternera y cordero-, los pescados, las almejas, las ostras, los mejillones, las legumbres -más lentejas, judías y garbanzos-, los frutos secos ?como almendras, avellanas y nueces? y las verduras y las hortalizas de hoja verde". El nutricionista recomienda "los cítricos de postre" para potenciar la absorción de hierro. Las especias también son grandes aliadas en la alimentación y algunas, como el perejil o el curri, son especialmente beneficiosas para ti si tienes anemia. 

6. ¿Qué debo evitar comer?
Aunque nuestra dieta sea variada y equilibrada , a veces, esto no se refleja en los análisis. En algunos casos, la causa la encontramos en una ineficiente absorción del nutriente. Esta circunstancia puede solucionarse si además de hacer hincapié en qué consumimos, pensamos en cómo lo consumimos. Si hablamos de la anemia más común, la debida a la falta de hierro, es tan simple como seguir unas pautas con la combinación de alimentos. "Hay que evitar el café, el té y los lácteos en las comidas principales y minimizar el consumo de alimentos ricos en fibra", indica Cabo. Estos alimentos son inhibidores de la absorción del hierro en el intestino y, como consecuencia, nuestro organismo no recibiría adecuadamente el hierro.

7. Soy vegetariana, ¿he de tomar un sumplemento?
"Si en tu dieta incluyes legumbres, frutos secos, hortalizas y verdura de hoja verde y tofu -muy rico en hierro- no deberías tener problemas de anemia ferropénica, por lo que no sería necesaria la toma de ningún suplemento. Especialmente recomendable, en este caso, es potenciar la absorción tomando un cítrico de postre al comer esos alimentos", afirma Roberto Cabo.

8. Tengo sobrepeso pero me han detectado anemia.
El hecho de que los michelines estén presentes en tu anatomía más de lo que debieran, no significa que estés "vacunada" contra la anemia. En este sentido los doctores consultados son ambos categóricos. "No existe ninguna relación entre tener sobrepeso y la presencia o ausencia de anemia", indica la doctora Moreno. De hecho, una persona con sobrepeso no tiene desnutrición, pero sí malnutrición y por eso también puede desarrollar anemia por deficiencia de alguno de los elementos necesarios para la formación de hemoglobina.

9. ¿Puedo donar sangre?
Aunque la filantropía guíe tu vida y consideres que tu anemia no es tan grave, no deberías donar sangre. "Los donantes de sangre tienen que tener unos niveles de glóbulos rojos y hemoglobina rigurosamente normales", advierte el doctor Javier Anguita. Una afirmación que comparte la especialista Carolina Moreno.

10. ¿Qué pasa si no me cuido?
Si no te cuidas, pronto llegarán las consecuencias para tu salud. "Los grados leves se pueden acompañar de cansancio, falta de concentración, debilidad, somnolencia, etc. Los casos más graves pueden derivar en daño de algunos órganos como el corazón", explica Javier Anguita. La hematóloga Carolina Moreno afirma: "no tratada puede causar problemas serios. Durante el embarazo el déficit de ácido fólico puede aumentar el riesgo de parto prematuro, en caso de anemias hereditarias puede causar complicaciones mortales". La doctora afirma que ante hemorragias agudas, la anemia puede ser fatal.