1. Controla el colesterol: Comer una manzana al día durante cuatro semanas puede reducir hasta un 40% los niveles de colesterol malo o LDL.

2. Depurativa: ¿Te has pasado en navidades? Inclúyela en tu dieta diaria. Por su contenido en cisteína mejora la función desitoxicante del organismo.

3. Combate las enfermedades inflamatorias: Entre las causas de las enfermedades cardiovasculares, el cáncer o la diabetes está la inflamación. Los trabajos indican que los antioxidantes de la manzana pueden ayudar a controlarla.

4. Adelgaza: La manzana es una fruta rica en fibra y puede ayudar a combatir el estreñimiento y la obesidad. De hecho, las investigaciones señalan que aquellas personas que la comen habitualmente gozan de un peso corporal óptimo.

5. Es astringente: Curiosamente, a su efecto laxante se añade el contrario, el astringente. Tomar una manzana madura cruda o rallada ayuda a combatir la diarrea.

6. Mejora la digestión: Si se toma madura y se mastica correctamente, ayuda a combatir la mala digestión.

7. Es desinfectante: La manzana ayuda a combatir las infecciones. Es muy recomendable para mejorar la salud bucodental.

8. Buena para deportistas: Su zumo es refrescante y muy nutritivo por lo que se recomienda durante las épocas veraniegas así como para deportistas.

9. Fortalece tus huesos: Además de las vitaminas A, C y del grupo B, contiene minerales como el fósforo y el calcio que fortalecen tus huesos.

10. Múltiples formas de cocción: Lo bueno de la manzana es que puede tomarse de múltiples formas. Cómela cruda, asada, cocida, rallada, en ensaladas, postres, acompañando platos calientes o fríos, como guarnición o como rellenos.