Crema de calabaza (6 raciones)

La calabaza es una hortaliza muy versátil, su sabor casa con cualquier verdura, así que siempre puedes probar a añadir a la crema la verdura que te guste e innovar. El formato crema es ideal. Una receta sencilla, rápida y que puede sacarte de muchos apuros y, además, haciéndote quedar bien. Sólo debes tener en cuenta que, un vez hecha, la crema te aguantará un máximo de tres días en la nevera ?siempre mejor no sobrepasar los dos-, pero puedes congelarla y no pierde sabor.

Ingredientes

500 g de calabaza
2 patatas
1 cebolla
1 puerro
1 calabacín
¾ de litro o un litro de caldo de verdura (agua, en su defecto)

Corta la verdura a tacos grandes y saltéala un pelín en la cazuela con una pizca de aceite. A continuación, añade el agua o el caldo de verduras, si tienes. El tiempo de cocción dependerá siempre de la consistencia que tú quieras darle. Antes de retirarla del fuego, puedes salpimentar la crema a tu gusto. Cuando obtengas la consistencia deseada, retira la cazuela del fuego y tritura la crema. Recuerda que siempre es mejor triturarlos en caliente.


Lentejas con calabaza

Ingredientes

¼ de calabaza pequeña
½ cebolla
400g de lentejas cocidas
1 cucharada de perejil fresco

Sofríe la calabaza en una sartén honda con el aceite durante cinco minutos o hasta que detectes que la verdura empieza a ablandarse. Cuando suceda, añade la cebolla y sofríelo todo durante unos tres minutos. Verás que la cebolla se pondrá transparente. A continuación, añade las lentejas y un poco de sal al gusto y remuévelo todo. Vierte agua en la sartén y deja que cueza hasta el punto de que se haya evaporado la mayor parte del líquido. Esparce el perejil, rectifica al punto de sal y ya puedes servirlo.


Buñuelos de calabaza

Ingredientes

200g de harina
100g de calabaza
12g de levadura
50ml de agua
50g de azúcar la ralladura de dos naranjas
4 huevos

Limpia y pela la calabaza y trocéala en dados pequeños para hervirla en una cazuela con agua y una pizca de sal. La idea es que debe parecer que la preparas para hacer una crema. Cuando esté blanda, se tritura y se reserva. No desperdicies el agua sobrante porque será útil para hacer la masa.
Tamiza la harina para evitar los grumos y añade una pizca de sal, la levadura y el azúcar. También la ralladura de las naranjas y las yemas de los huevos. Mientras amasas, vierte algo del caldo de cocción y, finalmente, el puré de calabaza hasta que veas que tiene una textura similar a la de los churros. Fina y sin grumos.
Prepara las claras de los huevos que has utilizado al punto de nieve y cuando las incorpores a la mezcla hazlo con una cuchara de abajo a arriba para que pierdan un poco de aire y quede más esponjosa la mezcla.
Añade en una sartén una cantidad de aceite similar a la que emplearías para freía patatas y cuando esté muy caliente añade la masa para preparar los buñuelos. Ayúdate de dos cucharas como si fueran croquetas para darle forma. Cuando los veas dorados, retíralos del fuego y déjalos en un plato con papel de cocina que absorba el exceso de aceite. Con los buñuelos aún calientes, añade un poco de azúcar. Además de darle un toque más dulce, favorecen la presentación.