La ilusión que recorre el cuerpo en los inicios de una pareja es más que evidente. Una conexión afectiva que caracteriza a los recién enamorados y que en realidad dura tanto cómo se quiera. Porque como todo, esto también depende de dos. Y aunque en ocasiones la rutina nos arrastra con sus horarios y obligaciones, si una pareja quiere siempre existe un pequeño hueco en el que dedicarse tiempo. De hecho, existen numerosas opciones para avivar la llama de una relación. Desde preparar una velada romántica, disfrutando de una cena en un restaurante especial o regalando una experiencia. ¿Opciones? Tantas como se deseen.

Y es que, conectar con la pareja requiere tiempo pero sobre todo ilusión. Un interés real en que las cosas funcionen y fluyan. Tampoco podemos pretender volver a esa euforia característica de los primeros meses de amor y desenfreno. Se trata de ser conscientes y valorar al otro o la otra mediante el cuidado y la escucha consciente. 

Para ​Veturián Arana, experto en bienestar aplicando el pensamiento cuántico, existen cuatro maneras de reconectar con la pareja. Entre ellas destaca la teoría del espejo. Este método, acuñado por el psicoanalista Jacques Lacan, nos revela que todo lo que enamora o molesta de alguien es un reflejo de uno mismo. De esta forma, “los problemas o carencias que vemos en otros, incluida nuestra pareja, es un reflejo de nuestros propios problemas”, afirma Veturián Arana.

Este principio resulta muy útil para mejorar la relación de pareja desde el autoconocimiento, sin reproches de ningún tipo. De hecho, en muchas ocasiones, si creemos que nuestra pareja no demuestra tanto como nos gustaría su afecto, es probable que nosotros tampoco lo hagamos, por lo que conviene pensar de dónde viene realmente ese enfado o disgusto y, después, trabajar para solucionarlo.

Como explicábamos, una relación requiere tiempo además de una conexión real con la otra persona. Estar ahí, en el aquí y el ahora, dejando de lado los móviles y otros aparatos tecnológicos. Según los últimos estudios, los españoles pasan más de 3 horas al día viendo el móvil, lo que a la semana suponen más de 21 horas. “Queremos estar pendientes de todo lo que ocurre a nuestro alrededor y no siempre somos conscientes de que esa hiperconexión nos aleja de nuestros seres queridos” explica Arana. Es recomendable apagar el móvil e invertir más tiempo en la pareja. Se trata de desconectar sin interrupciones y demostrando que lo importante es la conexión que hay entre ambos.

Si hay algo que notamos y sentimos de sobra esos son los pequeños detalles. Es cierto que en los primeros meses hay una euforia que parece abarcarlo todo. Las principales hormonas responsables de esto son la oxitocina y la dopamina, que también generan bienestar y felicidad. Para continuar activando esas sensaciones basta con obsequiarle con pequeños y poderosos gestos como un paseo cogidos de la mano, un masaje o un abrazo. “Cuando se acaba de conocer a alguien, las caricias y las expresiones de afecto son numerosas, pero la rutina hace que se olviden y esto, a su vez, se traduce en distanciamiento y desconexión” confirma Arana.

Con el paso del tiempo, es normal que la relación se vuelva más rutinaria, por eso es recomendable buscar y encontrar momentos exclusivos para disfrutar de la compañía de la pareja. Solo así se podrá mantener de alguna manera esos sentimientos que ya reinaron en el inicio de la relación y que no tienen porque perderse con el paso del tiempo.

Construye momentos exclusivos
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Construye momentos exclusivos

Desconecta el móvil y pon atención al momento
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Desconecta el móvil y pon atención al momento

No olvides los pequeños detalles
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No olvides los pequeños detalles

Mejora la relación desde el autoconocimiento y sin reproches
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Mejora la relación desde el autoconocimiento y sin reproches