1. No señalar al otro al transmitir nuestro malestar.
En vez de decir, "es que tú has hecho esto o lo otro". Resulta más efectivo expresar: "El otro día, cuando sucedió tal cosa, me sentí de esta manera".

2. Hablar después de la tormenta.
Un dicho japonés reza: "Lo que tengas que decir, dilo mañana". Comunicar las emociones en caliente es siempre contraproducente ya que lo que hace es generar nuevos conflictos.

3. Complementar con la escucha.
De nada sirve expresar nuestros sentimientos si no estamos atentos a las respuestas de los demás. La comunicación emocional saludable es una carretera de doble vía.

4. Poner humor a la cuestión. Para no dramatizar, un poco de ligereza nos permitirá reírnos de nosotros mismos y de la situación. Tal y como formulaba Groucho Marx: "Tiempo tragedia = comedia".

Para comunicar mejor nuestros sentimientos primero deberemos combatir los pensamientos negativos que nos acechan de vez en cuando.