¿Todo en tu vida sigue igual? Trabajo, reuniones, familia, vida social... La exigencia de manejarlo todo a la vez y para colmo la necesidad de ponerse en forma (y quitarse esos kilos de más que arrastramos), es más plausible que nunca. Aunque tenemos buenas noticias, al menos en lo que al gym se refiere. ¿Sabías que existen ciertas rutinas domésticos que pueden ayudar a ponernos en forma y así poder prescindir del tiempo, y el dinero, que exige pasar por el gimnasio cada semana?

Hablamos de hábitos como un nivel de actividad física moderado, un correcto descanso, dieta equilibrada… Son pequeñas costumbres que debes introducir en la dieta, ejercicio y mente, para llevar un buen estilo de vida saludable. Además son cómodos, baratos y solo requieren cierto grado de disciplina que sabemos que, si has llegado hasta aquí, podrás aplicar. 

Toma buena nota de estos 5 hábitos del día a día gracias a los que poder prescindir del gimnasio.

La importancia de beber agua: a la frase de “somos lo que comemos” habría que añadirle aquello de “y bebemos”. El cuerpo humano está compuesto en un 70% de agua, el cerebro se compone en un 70% de agua, la sangre en un 80% y los pulmones se componen de agua en un 90%. Las células de nuestros cuerpos contienen agua. Somos agua. De ahí que nuestro organismo necesite de este elixir de vida para funcionar a pleno rendimiento. Hay que beber al menos 1,5 litros de agua al día, lo que nos ayudará, además, a limpiar y filtrar nuestro organismo de impurezas que evacuar por medio de la orina. Este efecto depurativo y detox natural también será de gran ayuda a la hora de luchar contra la hinchazón o la retención de líquidos causada por una mala dieta, exceso de sal, etc., lo que nos ayudará a sentirnos más ligeras.

Ejercicio en el sofá: a todo el mundo le encanta sentarse en el sofá o acabar recostada al final de la jornada. Es el momento feliz de cada día. Pero, ¿alguien se imaginaba que ese mueble dedicado al descanso pueda servir también para ponerse en forma? Tal cual. Y es que existen una serie de ejercicios que poder hacer desde el sofá de nuestra casa, aprovechando ratitos libres. Las sentadillas son uno de los más prácticos –y odiados, sí-, acabando con las nalgas casi rozando el sofá, pero también flexiones apoyando los pies y los brazos en el suelo o, tumbados boca arriba en el sofá, realizando un levantamiento de piernas que nos dotará de fuerza abdominal. Repite estos ejercicios tres veces en series de 10.

Olvídate del ascensor: vivas en un primero o en un sexto, subir y bajar escaleras es uno de los ejercicios más sencillos y que mejor funcionan a la hora de perder peso y ganar musculatura y, además, es una excelente forma de luchar contra la celulitis gracias a que activamos la circulación, sobre todo en la acción de subir. Es sencillo, es baratísimo, y además, es efectivo (más cuanto más se realice, claro). Otra opción es salir a hacer una caminata corta de vez en cuando, es muy efectivo y engancha.

Haz 5 comidas al día que incluyan fruta y verdura: mantener un metabolismo activo es clave para lograr un hábito nutricional equilibrado. Por eso es mejor que nuestro cuerpo “no pase hambre” y alimentarlo en dosis más bajas pero de forma más continuada. Es la forma de lograr que nuestro organismo “trabaje” de forma más constante, y por lo tanto no tengamos picos de hambre por los que lanzarnos a la despensa a picotear. Recuerda incluir además fruta y verdura –mejor si es de temporada– en tu dieta diaria, y mejor hacerlo entre horas y no tanto como postre tras las principales comidas. Ah, el desayuno es fundamental.