Nuestro inconsciente toma decisiones constantemente. ¿Café o té? ¿Tostada o magdalena? ¿Caminar por la acera de la derecha o la izquierda? Y le deja a nuestro cerebro consciente otras como el vestido que te vas a poner, la carrera que vas a elegir, a los amigos que vas a invitar o si vas a dejar a tu pareja. Si quieres que las decisiones que tomas sean realmente las que quieres, sigue estos consejos:

1. Identifica el motivo: Antes de tomar una decisión, reflexiona e identifica qué es lo que quieres conseguir. Por ejemplo, quieres cambiar de trabajo pero ¿lo haces porque realmente deseas un cambio de compañía, de puesto de empleo o porque no te gusta tu jefe o no toleras las frustraciones? Comprender cuál es el motivo puede ayudarte a no tomar decisiones precipitadas o equivocadas.

2. Aléjate del problema: Las investigaciones sugieren que alejarse de la situación y contemplarla como si no nos estuviera sucediendo a nosotros sino a otra persona ayuda a decidir mejor. ¿Por qué? Se suaviza la implicación emocional y es posible hallar la solución de forma más racional.

3. No te apresures: Muchas de las decisiones las tomamos bajo presión, mal humor o estrés. Tomarse un respiro para relajarse puede ser una buena opción para no equivocarse.

4. Practica meditación: La meditación o el mindulness puede ayudarte a tomar mejores decisiones. Te mantiene en el momento presente y reduce la implicación emocional que supone pensar en el pasado o en el futuro.

5. Piensa en otro idioma: Según un estudio publicado en la revista Psychological Science, pensar en otro idioma elimina la conexión emocional y ayuda a pensar de forma más racional..