Con la vuelta a la rutina vuelve a asomar la cabeza una de las palabras más temidas de este siglo: estrés. El trabajo, el colegio o los distintos compromisos forman parte de nuestros hábitos y horarios diarios, y en ocasiones generan situaciones que nos pueden sobrepasar.

El estrés se produce en situaciones de tensión, con síntomas como nerviosismo, irritabilidad, tensión muscular, problemas de concentración, dolores de cabeza o aumentos del ritmo cardiaco. Se trata, pues, de un factor determinante para nuestro estado de salud y calidad de vida, que a largo plazo puede desencadenar en un proceso de ansiedad.

Estrés laboral

En España, el 30% de las bajas laborales se deben al estrés y casi la mitad de los españoles puntúa su nivel de estrés en 6 sobre 10, según el último panel de hábitos saludables del Instituto Nacional de Estadística (INE). Os explicamos los principales problemas cotidianos que favorecen la aparición de estrés para que podamos ponerle remedio antes de que suponga un problema grave para nuestra salud:

  • El miedo a llegar tarde. Somos esclavos del reloj. Pero en muchas ocasiones llegar a tiempo se convierte en una odisea: el tráfico, los imprevistos o solapar unos compromisos con otros pueden generar una angustia difícil de controlar. Nos dejamos llevar por las circunstancias, nos enfadamos y buscamos culpables para descargar nuestra rabia. En estas ocasiones, es importante pensar que hay situaciones accidentales en las que nadie es culpable.
  • Problemas laborales. La gestión de los problemas en el trabajo es una de las causas más frecuentes para la aparición del estrés. Para este tipo de problemas es importante contar con la opinión de un profesional que te ayude a gestionar tu estado de ánimo y tus motivaciones profesionales.
  • Descanso insuficiente. Dormir bien es fundamental para afrontar las obligaciones diarias, pero es algo difícil de conseguir hoy en día, a no ser que nos esforcemos por conseguirlo. La ansiedad y las preocupaciones suelen ser los principales factores que causan el insomnio.
  • Conflictos personales. Nuestras relaciones familiares, con amigos o pareja suponen otro foco de situaciones difíciles de gestionar. Es normal que aparezcan contratiempos, enfermedades o preocupaciones, que, acumuladas, pueden ser un problema.
  • No desconectar de la tecnología. Para afrontar la rutina diaria es importante encontrar actividades que nos ayuden a desconectar como hacer deporte, escuchar música o practicar algún hobby. Si no somos capaces de dedicarnos unos minutos diarios, es posible que nos veamos desbordados por la rutina. Pero también hay que reducir la tecnología como el uso del móvil o la televisión para que no afecte a nuestra salud psicológica.

Estrés en el trabajo

Este tipo de síntomas se engloban como alteraciones del comportamiento y necesitan la atención de un especialista que ayude a liberar el estrés acumulado. A pesar de esto, los expertos de Gádaca, una aplicación de vídeoconsulta médica, destacan el estigma que aun supone hoy en día acudir a un psicólogo.

Nuestras sociedades no han sido educadas para respetar, comprender y tratar este tipo de problemas con la normalidad que requieren. Acudir al psicólogo debería ser algo tan normal como acudir al podólogo, al dermatólogo o al dentista

Tanto para una consulta aislada o un tratamiento continuado, recomiendan que si se detecta alguno de estos síntomas se utilice el método de la vídeoconsulta, “porque es una formula menos agresiva que acudir en persona y los pacientes se sienten más tranquilos y valoran la adaptabilidad”.