Aunque a menudo les prestemos poca atención, las manos son una de las partes de nuestro cuerpo que más tiempo pasan expuestas a la vista de los demás. Salvo cuando las cubrimos con guantes en los días más fríos del invierno o en algún acontecimiento especial, las llevamos siempre desnudas lo cual las hace especialmente vulnerables a los efectos del clima y las convierte en uno de los pilares del contacto piel con piel con los demás. Estas son algunas de las cosas que tus manos dicen de ti:

1. Tus manos reflejan tu carácter. Las personas expansivas y extrovertidas acostumbran a moverlas mucho para enfatizar sus palabras, en cambio, los tímidos e introvertidos prefieren esconderlas en los bolsillos. La forma de mover las manos también va ligada a nuestra cultura, así los italianos son los reyes de la expresividad manual con una gestualidad fuera de serie.

2. Las manos reflejan también nuestros miedos o nuestra seguridad. Cuando nos sentimos inseguros o sentimos miedo las palmas de la mano a menudo transpiran. Nuestro estado de ánimo, nuestra seguridad e, incluso según algunos expertos, nuestra honestidad también puede quedar reflejada en la forma en la que damos un apretón de manos. Un consejo, no dejes tu mano floja ni intentes romperle la mano al otro. Un apretón firme pero amistoso es la mejor carta de presentación.

3. Por más cremas y tratamientos de belleza que utilicemos, pocas partes de nuestro cuerpo reflejan con mayor crueldad el paso del tiempo. Expuestas a todo tipo de inclemencias a diario, las manos no pueden esconder nuestra edad.

4. Nuestras manos dicen mucho de nuestra actividad profesional. Unas manos encallecidas y rugosas hablarán de una profesión manual mientras que una manos suaves, poco endurecidas, son indicio de que la persona se dedica a una profesión menos exigente físicamente.

5. Tus manos hablan también de tu salud. Especialmente las uñas. Cuando están débiles y quebradizas a menudo reflejan una alimentación deficiente en vitaminas.