1. Mora: La mora se puede encontrar en muchísimos lugares. Los primeros frutos en madurar son los de los extremos de las ramas, que además son los más dulces y sabrosos. Además de comerlas directamente (están deliciosas) pueden servir para para hacer confitura o tartas.
  2. Serbal: El serbal produce un fruto muy agrio de color rojo que mide entre cinco y ocho milímetros y crece en ramilletes. Se suele usar para hacer confitura o vino, o bien para acompañar la carne.
  3. Ciruela: De unos dos o tres centímetros, amarilla por dentro y lilácea por fuera, la ciruela crece en árboles pequeños y se puede recoger hasta el mes de octubre. Con ella se pueden hacer confituras, mermeladas y tartas deliciosas.
  4. Rosa mosqueta: Repleta de beneficiosa vitamina C, la rosa mosqueta tiene un fruto de unos dos centímetros y de color que oscila entre el verde y el rojo. Hay que pelarlos bien pelados antes de cocinarlos, ya que la textura de la piel no es agradable, pero con ellos se puede hacer una mermelada muy dulce.
  5. Manzana silvestre: Con esta fruta ácida y redonda de unos dos centímetros de diámetro se pueden hacer mermeladas y confituras muy buenas, especialmente si se acompaña de otros frutos más dulces.