1. Comiendo: Hay una serie de alimentos que nos pueden ayudar a relajarnos. Son el chocolate negro (estabiliza el metabolismo), la miel (ayuda a combatir la ansiedad al desinflar el cerebro) y el té verde (evita la irritabilidad).

2. Mimando el cuerpo: Hacer series de respiraciones profundas puede relajarnos en cuestión de minutos, así como cerrar los ojos, visualizar un lugar tranquilo, apretar una pelota antiestrés o hacerse un auto-masaje en las manos.

3. Ausentándose: Algunas personas, sencillamente necesitan estar a solas en un espacio que sientan seguro. Encontrar ese espacio, mirar por la ventana o salir a la calle cinco minutos en un día soleado pueden hacer maravillas.

4. Moviendo el cuerpo: En ocasiones, la mejor manera de combatir el estrés es liberar energía extra. Dar un paseo corto o estirar el cuerpo pueden ayudarnos a conseguirlo.

5. Siendo creativo y sociable: Cantar, reír, bailar, contar un chiste o simplemente contarle a un amigo lo que nos estresa son formas alegres de quitarle hierro a los problema que nos relajan .y, además, nos alegran el día.