1. Para desarrollar la musculatura es fundamental incrementar la ingesta de carbohidratos y proteína

Después de un entrenamiento el músculo se rompe y el cuerpo desarrolla un conjunto de acciones encaminadas a reparar y tonificar la musculatura. Es entonces cuando las proteínas y los carbohidratos juegan un papel clave. ¡Pero no sólo de arroz y pollo vive el deportista! Lo único que realmente ayuda a tonificar el cuerpo es el trabajo. Sin un entrenamiento y una alimentación planificados para tal fin será difícil lograr mejoras. Y en esta planificación intervienen muchos factores. A saber, el tipo y volumen de entreno, qué rutina se sigue de lunes a viernes y los fines de semana, horarios, hábitos, intolerancias, gustos, conocimientos de cocina, tiempo, dinero, etc. Si hay una verdad universal en la nutrición, del tipo que sea, es que no hay alimentos o dietas buenas o malas, sino hábitos buenos o malos.

2. El sudor es proporcional al adelgazamiento

Deshidratarse para perder peso no es buena idea. Las personas sudamos porque nuestro cuerpo aumenta la temperatura y necesita refrigerarse. En este proceso se eliminan agua y minerales y, en consecuencia, se pierde peso. Ahora bien, cuando tan pronto rehidratas tu organismo se repone lo perdido y ese peso se recupera.

3. Después de ir al gimnasio puedo comer lo que quiera

Éste es el error más común. No, después de una clase de spinning, por dura que haya sido, no te puedes dar un festín. Con el ejercicio se gastan substancias y algunas conviene recuperarlas, pero de la mejor forma, con comida sana y equilibrada.

4. Saltarse comidas ayuda a perder peso

Al contrario, si un cuerpo no ingiere alimentos, su organismo se ve obligado a echar mano de las reservas (grasa y músculo) para seguir funcionando. Por norma general, comer más veces pero menos cantidad ayuda a digerir y absorber mejor los nutrientes. Saltarse comidas es muy perjudicial para la salud porque no sólo aumenta el riesgo de lesiones, sino que puede abocarte a una vida mucho más sedentaria por la falta de energía o hacer que llegues con mucha hambre a la siguiente comida y te des un atracón. Por ello comer algo a media mañana o para merendar es una de las reglas básicas de todo nutricionista.

5. Las grasas vegetales son mejor que las animales

No como norma, ya que cada una tiene sus ácidos grasos y estos cubren diferentes funciones en el cuerpo. Según la calidad y cantidad podremos decir que para una persona concreta puedan ser mejores o peores. Generalizar siempre es un error.