1. MEJORA LAS RELACIONES SOCIALES
Contrariamente a lo que se pueda pensar, mirar por los propios intereses clarifica las relaciones con los demás. Según la psiquiatra estadounidense Melissa Deuter: «La gente tiene más dificultades para manipularte o aprovecharse de ti si eres egoísta. Establecer límites significa saber dónde termina tu espacio, y dónde comienza el de la otra persona. Si tiene problemas para ser egoísta, es posible que tenga problemas para decir que no».

2. FACILITA EL VÍNCULO SENTIMENTAL
Dado que respetar las propias prioridades es un signo de madurez, las relaciones sentimentales que funcionan no son las de dos "medias naranjas" que tratan de llenar lo que les falta, sino las de dos "naranjas enteras". Es decir, dos adultos que cuidan de sí mismos como tales y saben disfrutar del otro.

3. POTENCIA EL LIDERAZGO EN EL ENTORNO LABORAL
Según la doctora Deuter: «Las personas egoístas son más seguras y menos propensas a renunciar a sus objetivos. Van tras lo que quieren sin pedir disculpas, y no tienen miedo a pedir un ascenso o promoción». Esto no significa que no sepan cuidar e inspirar a su equipo, ya que con su ejemplo dan seguridad al grupo.

4. BENEFICIA LA SALUD
Escuchar las propias necesidades implica también cuidar del cuerpo, de las horas de sueño, de la alimentación, practicar ejercicio... El egoísta positivo se ocupa de estar bien en todos los niveles de su vida para así dar lo mejor de sí mismo, también para los otros.

5. PROMUEVE LA FELICIDAD
Según Deuter: "Si tienes consciencia de lo que eres, de lo que te gusta, y aprendes a comunicárselo a los demás, serás una persona más dichosa. Ponerse en primer lugar no es una cualidad negativa, es tu obligación para cuidar de ti mismo y obtener lo que necesitas".


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