Existen diversos factores que influyen en la aparición del insomnio: el estrés, la ansiedad y la depresión. Pero también influyen nuestro estilo de vida y otros factores del entorno. Los trastornos del sueño pueden llegar a ser un problema angustioso para aquellos que lo padecen, tanto si es de forma ocasional o permanente. Descubre qué sencillas rutinas pueden hacer que tu sueño sea (por fin) reparador.

? Procura acostarte y levantarte siempre a la misma hora. El hábito te ayudará a dormir.
? No duermas durante el día. No utilices tu dormitorio durante el día.
? No practiques ejercicio justo antes de acostarte.
? Evita comidas copiosas a la hora de acostarte, pero tampoco te acuestes con hambre. Un vaso de leche tibia puede ayudar a conciliar el sueño.
? Toma solo cafeína por la mañana y en cantidades limitadas.
? No bebas alcohol, al menos cuatro horas antes de acostarte. La ingesta excesiva de alcohol aunque produce somnolencia, es causa frecuente de despertares nocturnos.
? Mantén la habitación en condiciones óptimas para dormir (sin ruido, temperatura alrededor de 20º, sin exceso de luz, etc.). ? Realiza rituales antes
de irte a la cama (cepillar los dientes, lavarse,...). Un baño caliente antes de acostarte te ayudará a relajarte.
? Vacía la vejiga antes de acostarte.
? Distráete de la forma que prefieras de las preocupaciones del día, al menos 2 horas antes de acostarte.
? Al acostarte, practica una actividad que te relaje como escuchar música suave, leer textos sencillos y relajantes...
? Duerme con prendas cómodas que no te molesten ni aprieten.