Empezamos a encontrarlos a finales de agosto, y aunque no son buenos amigos de las dietas de adelgazamiento (por su alto nivel calórico, glucosa e hidratos de carbono) tienen múltiples funciones que merece la pena descubrir:

1. Como postre: solos, en mermelada o como ingrediente de interesantes recetas saladas. Los higos o brevas aportan un dulzor muy especial.

2. Digestivos y laxantes: se recomienda su ingesta en casos de estreñimiento.

3. Depurativos: se recomienda una dieta de medio ayuno, ingiriendo entre uno y tres kilos durante cinco días para favorecer la limpieza de sangre, estómago e intestinos.

4. Remedio contra la faringitis: cociendo dos higos picados en leche, se convierte en un eficaz antídoto contra las gargantas irritadas.

5. Limpieza: las hojas de la higuera se utilizan para dar lustre al marfil.