1. A las especias
Según el Colegio Americano de Alergias Asma e Inmunología afecta al 3% de la población. Especialmente a las mujeres porque además de en guisos, se encuentran en cosméticos, perfumes y dentífricos.

2. A la henna
No hablamos de la henna natural, que es inocua, si no de la henna negra que lleva hasta un 15% de un peligroso componente llamado p-fenilendiamina. La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios advierte que puede causar irritaciones cutáneas y generar alergias futuras a tintes o medicamentos.

3. Al níquel
Unos inofensivos pendientes de baratija, fabricados en níquel, pueden ocasionar intolerancia a este metal. Las españolas pagamos caro nuestro gusto por lucir estas gangas: hasta el 30% de las usuarias relatan algún tipo de dermatitis de contacto al llevarlos, casi tres veces más que nuestras vecinas europeas.

4. A las secreciones íntimas
No es frecuente, pero se han dado casos de irritaciones en los genitales al entrar en contacto con el esperma o el flujo vaginal de su pareja. La buena noticia es que puede deberse a algún ingrediente procedente de la alimentación.

5. A la humedad
Se trata de alergia a los mohos que, evidentemente, prosperan mejor en ambientes húmedos. En interior suelen ser sitios mal ventilados. En exterior, áreas de hojas muertas.

6. A la metilisotiazolinona
Las reacciones a este conservante presente en algunas toallitas húmedas, champús, lavavajillas, pinturas o pegamentos, no paran de crecer. Los síntomas: lesiones cutáneas pruriginosas, ronchas, picor... Por si fuera poco, la sensibilización puede surgir de la noche a la mañana.

La alergia no es solo cosa de la primavera. Obliga a quienes la sufren a estar alerta de frutas, medicamentos y mosquitos los 365 días del año.