Las españolas, de vello oscuro y por lo general fuerte, siguen considerando el rasurado como una solución práctica pero de emergencia, ya que en pocos días el pelo vuelve a salir y con mucho vigor. La cera con el tiempo debilita los folículos pilosos, mientras que la depilación láser o la eléctrica los eliminan. ¿La parte negativa? Según la tolerancia al dolor, pueden ser molestos o una tortura, durante y después. Algunas prácticas sencillas pueden hacer este trámite más llevadero.

1. USA AGUA TERMAL
Sobre todo en casos de piel muy seca, que pueden mostrarse irritadas tras el tirón. Sus componentes minerales calman y ayudan a reparar la superficie erosionada por la cera. Cuando se evapore conviene usar una crema hidratante y calmante.

2. OJOS QUE NO VEN?
¿A los pocos días de depilarte ya te empiezan a salir algunos pelitos? O, peor aún, ¿hay granitos? Puede que verlos te lleve por la calle de la amargura pero de nada sirve atacarlos con las pinzas o entrarás en un bucle de piernas siempre mal depiladas. Lo mejor es ignorarlos. Una capa de aceite seco (también los encontrarás como aceites sublimadores o de bronceado) crea una película traslúcida que difumina su presencia.

3. EXFOLIA
Si la piel está bien limpia antes de la llegada de la espátula, la cera se adhiere mejor y arranca más pelos. En los días posteriores, te recomendamos una exfoliación suave que aligera la piel y evita la pseudofoliculitis (esos pelos enquistados que, si se ponen muy rebeldes, sólo se solucionan con bisturí).

4. HAZ OMMM
Hay mujeres que comparan la cera con un parto. Y se enfrentan igual: con ejercicios respiratorios para controlar el dolor. Si lo pasas francamente mal, puedes tomarte un analgésico oral una hora antes. Nunca de uso tópico o no detectarás si el depilatorio está demasiado caliente.

5. EVITA ESOS DÍAS
Con el síndrome premenstrual algunas mujeres experimentan una mayor sensibilidad al dolor. Como eso es un asunto de las hormonas que no se puede cambiar, mejor evita cerrarte citas hasta alcanzar una parte más tranquila del ciclo.

6. PÓNSELO DIFÍCIL
Nada más arrancar el pelo de raíz, el cuerpo ya se empieza a preparar para sustituirlo. Es el momento de aplicar un retardador del crecimiento. Algunos, como Frénésies o Inhibitif, aseguran reducirlo hasta en un 75%. ¿Cómo funcionan? Sus componentes, al penetrar en el folículo piloso, bloquean la acción de las proteínas y los aminoácidos necesarios para formación del pelo. Será tu venganza por el suplicio de la depilación.

Hasta 9 de cada 10 españolas asegura que prefiere depilarse en casa, sobre todo, en verano. Pero no todo vale. El 60% se muestra exigente y busca resultados profesionales y duraderos. También piden que el sistema sea fácil de usar y, de paso, que tenga un precio razonable.