1. Las mentes flexibles son capaces de dudar de ellas mismas sin entrar en crisis: aceptan con naturalidad la crítica y el error, y evitan caer en posiciones dogmáticas.

2. No necesitan de solemnidades y formalismos acartonados para ponderar sus puntos de vista: les gusta la risa y el humor, y los ponen en práctica.

3. No se inclinan ante las normas irracionales ni la obediencia debida: son inconformistas por naturaleza y ejercen el derecho a la desobediencia si fuera necesario.

4. Se oponen a toda forma de prejuicio y discriminación: tienden a fijar posiciones ecuánimes y justas que respeten a los demás y eviten la exclusión en cualquier sentido.

5. No son superficiales ni simplistas en sus análisis y apreciaciones: su manera de pensar es profunda y compleja, sin ser complicada.

6. Rechazan toda forma de autoritarismo y/o totalitarismo individual o social: defienden el pluralismo y la democracia como modo de vida.



Te damos las claves para combatir la rigidez mental en el número de septiembre de la revista Objetivo Bienestar