1. Chocolate. Contiene cantidades de metilxantina y teobromina, dos elementos tóxicos que les pueden provocar vómitos, inquietud y espasmos musculares.

2. Alcohol. Tiene los mismos efectos sobre el cerebro de los animales que sobre el de los humanos, pero su tolerancia es infinitamente menor. Basta una ligera dosis para causarles vómitos, diarrea, problemas de coordinación. Incluso, pueden experimentar problemas para respirar.

3. Leche. La leche y los helados pueden causar diarrea y otros trastornos digestivos, así como desencadenar alergias alimentarias.

4. Cebolla y ajo. Puede acarrear problemas gastrointestinales en las mascotas. Les provoca una irritación en el tracto intestinal que puede provocar ataques de asma e incluso dañar el hígado.

5. Cafeína. Tanto da si es un té, un café o un refresco. La cafeína puede ser fatal para los perros. Además de causar daños intestinales o de disparar su sistema nervioso, puede provocarles temblores y un ritmo anormal del corazón.

6. Uvas. El impacto sobre los animales domésticos oscila entre la hiperactividad y los vómitos repetidos o el letargo, la insuficiencia renal y la depresión.

7. Pan. La levadura puede expandirse en el estómago de la mascota, lo que provoca un aumento de la producción de gases en su sistema digestivo que podría desencadenar una perforación del estómago o los intestinos.

8. Huevos. Hay dos problemas. Uno de ellos está relacionado con una posible intoxicación alimentaria (E coli o salmonela). La segunda, con una enzima de los huevos que interfiere en la absorción de la vitamina B. El resultado es que podría provocar problemas de pelaje.