La Clínica Dr. Estivill acaba de publicar el libro Vivir bien sin insomnio, una guía completa y muy práctica sobre todo lo que necesitas saber para erradicar los problemas de sueño y vivir mejor.

Nos desmienten 8 falsos mitos sobre el sueño:

1. Si duermo menos hoy, ya compensaré mañana (o el fin de semana)
El sueño no se recupera y tampoco es cierto que por dormir más un día acumulamos horas de sueño para compensarlas a nuestro antojo. De hecho, la pérdida de horas de sueño es acumulativa por lo que si duermes una hora menos cada día, esta se irá sumando a la hora menos de los días siguientes. En otras palabras, la sensación después de dormir seis horas diarias durante tres días consecutivos es igual a haber dormido tres horas cada día (que son las que faltarían).

2. Si duermo más, rendiré más
Reincide en la misma idea que la sentencia anterior y, por lo tanto, resulta errónea. No dormimos más de lo que necesitamos y nuestra vigilia será tan provechosa como reparador haya sido el sueño de la noche anterior.

3. La siesta es perjudicial
Para los adultos es totalmente saludable desconectar a diario unos 20 minutos con este sueño diurno. Es el tiempo necesario para recargarnos de energía. Cuando dormimos más de este tiempo nos levantamos aturdidos, es por eso que hay gente que alega que le sienta mal hacer la siesta.

4. Si estoy cansado, dormiré mejor
Cuántas veces estamos tan exhaustos que ni siquiera conseguimos dormir. El cansancio procede de una estimulación excesiva del organismo que, a la postre, impide descansar adecuadamente. Así que debemos descartar el gimnasio en las tres horas previas al sueño. A pesar de que el ejercicio físico nos relaje, también aumenta la temperatura del cerebro, dificultando el inicio del sueño.

5. Necesito la tele o amodorrarme en el sofá
La única verdad es que si nos adormecemos en un sitio diferente del dormitorio para después trasladarnos a la cama, solo estaremos interrumpiendo el sueño. Y cuantas más interrupciones, el sueño resultará más superficial y hará que nos levantemos al día siguiente confusos y agotados.

6. No poder dormir es cosa de la edad
Los trastornos del sueño se presentan con parecida frecuencia a lo largo de toda la vida, aunque sí es cierto que las personas de edad avanzada acusan más algunos de ellos. Así, por ejemplo, aunque sueñan igual que el resto, al tener más despertares nocturnos son más susceptibles de recordar los sueños y, en consecuencia, las pesadillas.

7. Yo nunca sueño
Todos soñamos, pero no todos recordamos los sueños. Los ensueños aparecen en la fase REM, que supone del 15% al 20% de nuestro tiempo de sueño. Para recordarlos deberíamos despertarnos precisamente en ese instante y tener la suficiente claridad mental. Con la edad el número de despertares aumenta, por lo que los ancianos recuerdan más los sueños mientras que los adultos y los jóvenes apenas pueden explicar el más reciente. También es normal que algunas personas no recuerden jamás un sueño.

8. Hacer el amor me desvela o me da sueño
El sexo causa reacciones diferentes en el hombre y en la mujer. Ellos, tras el orgasmo, se relajan y concilian el sueño con facilidad, si ya es la hora de ir a dormir. Ellas, por su parte, mantienen el estímulo durante más rato. En conclusión, es mejor hacer el amor cuando no haya sueño pendiente.


Después de desmontar las falsas creencias sobre el sueño, aprende ahora 8 técnicas para quedarse dormida que de verdad funcionan.