Deja de ser una víctima

Es común el hecho de aguantar los malos modos de los otros para luego quejarnos de ellos a los demás. Con esto, conseguimos sentir que somos nosotros los que tenemos razón, que nos están acusando sin tener por qué, pues como decía Sartre … El infierno son los otros. Y así es, a veces lo son. Pero el sentirnos víctimas (sin pasar de un límite en el que ya se convertiría en algo nocivo) tiene un cierto regusto dulce que no nos es desagradable lamentablemente. Al ego le gusta sentirse importante, notar que tiene un lugar en este engranaje de vida. Le gusta saber que es necesario y que los demás, se fijan en él, le tienen en cuenta, para bien o para mal.

 

No intentes pasar desapercibido

Algunas personas quieren pasar desapercibidas y que las dejen en paz cuando se topan con alguna actitud tóxica. Ocurre cuando hemos madurado psicológica y emocionalmente, y nos damos cuenta de que vivir tranquilos y a gusto, es lo único que queremos. Nuestro ego entonces, juega un papel mucho más relevante de lo que pensamos en esto de enfrentarnos a ciertas actitudes, pero puede jugarnos una mala pasada al no rechazar la actitud en cuestión, aceptarla, e incluso acrecentarla. Así que tampoco esta es la forma de librarte de una actitud tóxica. Por ello, lo mejor es que te plantee algunas de estas actitudes y te dé herramientas para enfrentarlas.

 

5 actitudes nocivas y algunas soluciones rápidas para salir airosa

Como digo en mi último libro sobre actitudes “RelacionArte: Una actividad de riesgo (De Profundis E.)”, “Siempre, y sin importar qué día sea hoy, tú eres capaz de cambiar para ser alguien mejor y para hacer que otro también lo sea.”

Criticar
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Criticar

Todos caemos en ella a veces, y no nos damos cuenta de que es muy fácil criticar sin conocimiento de causa, lo cual nos lleva casi siempre a equivocarnos.

SOLUCIÓN: Si la crítica no te hace daño, déjala pasar, ya se aburrirá esa persona. Pero si te daña, díselo directamente de forma tranquila, sin obviar lo más importante: el daño que te está provocando, pues seguro que no es consciente de ello. 

Juzgar
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Juzgar

Juzgar es una forma de crítica a la que le añadimos lo que suponemos que se debería hacer en una situación. Pero olvidamos que cada situación y cada persona es distinta.

SOLUCIÓN: Si te molestan los juicios de alguien, acércate a esa persona y pregúntale qué haría ella en tu situación. No solo la dejarás KO instantáneamente, sino que además crearás la oportunidad de explicar por qué tú no actúas como ella cree que deberías hacer.

El chantaje emocional
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El chantaje emocional

Una de las que más daño hacen, pues es una forma de manipular desde el victimismo, es una amenaza en toda regla que dice: “Si no consigo lo que quiero de ti, sufriré.”

SOLUCIÓN: Aquí tu actuación debe ser completamente lo contrario: No aceptar el chantaje, es decir, hacer caso omiso de lo que te diga esa persona, pues si lo aceptas, no acabará nunca.

La manipulación
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La manipulación

Suele ser tan inconsciente que la usamos muy a menudo, pero el resultado en el otro es devastador. Sin duda es una de las que más daño hacen.

SOLUCIÓN: Si te hace daño, niégate haciéndole saber que has detectado esa manipulación que, seguramente, para esa persona sea inconsciente. Hacérselo ver es la mejor forma de que acabe, pero si se niega a reconocerlo, aléjate de esa persona pues la manipulación puede hacerte mucho daño y, quizá no está preparada para darse cuenta. No obstante, tú no tienes por qué soportarla.

El victimismo
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El victimismo

Así como el chantaje emocional amenaza al otro, el victimismo es una continua auto amenaza que nos provocamos y que nos dice: “No eres lo suficientemente capaz de encontrar una solución”.

SOLUCIÓN: Aprende a captarlo al vuelo, en cuanto notes que estás victimizándote, es el momento de decir no y sustituir el pensamiento de víctima por el de buscadora de soluciones. ¡Verás qué cambio!