¿Alguna vez has sentido que, mientras disfrutas de un momento de placer íntimo con tu pareja, te es imposible llegar al clímax? ¿Has sentido que te resultaba difícil abandonarte al placer y no podías evitar preguntarte cuánto tardará tu pareja en alcanzar el orgasmo? Entonces es posible que tú también hayas sufrido lo que se conoce como AFR, o ‘ansiedad femenina por rendimiento’.

Los especialistas han definido este tipo de ansiedad tan específica como aquella preocupación que se deriva del deseo de llegar al orgasmo y sentirse incapaz de hacerlo. Y lo cierto es que afecta a muchas más personas de lo que se pueda llegar a imaginar: un estudio reciente realizado en mil parejas españolas reveló que más del 60% de ellas tenían relaciones sexuales insatisfactorias como consecuencia del estrés. Mientras que en los hombres esta ansiedad se manifestaba en forma de impotencia o eyaculación precoz, en el colectivo femenino los problemas se traducían en falta de secreción vaginal e incapacidad para alcanzar el orgasmo.

Las causas de este problema pueden ser de origen diverso, pero se achacan mayormente a una excesiva preocupación por el tiempo que se tarda en alcanzar el orgasmo, así como en la obsesión por si se están satisfaciendo los deseos de la pareja o alcanzando sus expectativas. Por otro lado, factores socio-históricos como el hecho de que, tradicionalmente, se contemplase el placer femenino como algo negativo también podrían influenciar directa o indirectamente a muchas mujeres.

Sea cual fuere su origen, el resultado en todos estos casos es que el potencial orgásmico desaparece por completo. Al experimentar ansiedad, el cuerpo libera una hormona conocida como cortisol, que hace que se supriman los procesos químicos que proporcionan placer y que normalmente se activan durante la excitación. En el caso de las mujeres, esa ansiedad puede ocasionar una tensión corporal que haga que las relaciones sexuales puedan resultar dolorosas. De hecho, otro estudio llevado a cabo en Estados Unidos demostró que las mujeres tienen un 60% más probabilidades que los hombres de sufrir un trastorno de ansiedad durante su vida.

Cómo acabar con la ansiedad durante el sexo

A pesar de que este problema afecta a un colectivo tan alto de la población, ponerle fin está en realidad al alcance de todos. Existen ciertos productos naturales que nos pueden ayudar a reencontrar un estado de serenidad y conseguir así volver a llegar al orgasmo, como por ejemplo el aroma del aceite de raíz de valeriana o el aceite de masaje de lavanda. Además, hay otros pequeños trucos que te pueden ayudar:

  • Aprende a disfrutar del sexo por ti misma: el hecho de conseguir llegar al orgasmo a través de la masturbación, no sólo te ayudará a ganar autoconfianza, sino que también aprenderás a conocer mejor tu cuerpo, aquello que te gusta o te estimula, y se lo podrás transmitir después a tu pareja.

  • Elimina un sentido: prueba a disfrutar del sexo a oscuras. Muchos expertos recomiendan esta práctica, ya que el hecho de eliminar un sentido, dicen, puede magnificar el resto, y hacer más difícil que te pierdas en tus pensamientos durante la práctica sexual.
  • ¡Quiérete!: todos tenemos nuestras inseguridades, especialmente en lo que respecta a nuestro físico. En ocasiones, si nos aferramos mucho a ellas, nos pueden impedir disfrutar de la experiencia del sexo en toda su plenitud. Para evitar que esto suceda, es necesario que aprendas a ir un paso más allá, a abrazar tu cuerpo y tu yo tal y como es, la belleza de todas tus imperfecciones, así como las de tu pareja. Sólo de esta forma lograrás vivir la vida con toda la plenitud que merece ser vivida.