Fotos: KIPIT

En solo un par de semanas, nuestras vidas han cambiado por completo. Muchos de nosotros, ya nacidos en democracia, desconocíamos lo que podía significar una merma de las libertades individuales o las implicaciones que podría tener vivir en un país bajo estado de alarma.

Pero hemos empezado una nueva década con un gran reto colectivo: la crisis sanitaria del coronavirus ha dado un importante vuelco en nuestras vidas obligándonos a permanecer en casa, junto a los nuestros, sin posibilidad de poder salir a la calle y realizar nuestras actividades habituales, a excepción de realizar la compra o determinados trabajos esenciales. Aunque, por supuesto, la cuarentena está siendo una dura prueba para superar en familia y en sociedad, también nos está ayudando a sacar lo mejor de nosotros mismos, a estrechar lazos, a reencontrarnos con nuestra pareja o con nuestros hijos, a dedicar tiempo a todo aquello que siempre hemos querido hacer, pero para lo que nunca encontrábamos el momento adecuado, etc.

Para muchos, esta cuarentena está siendo también una cuarentena simbólica, una especie de retiro espiritual en el que aprovechar para reflexionar sobre la propia vida, sobre nuestro trabajo, nuestras relaciones o un largo etcétera de preocupaciones que, en estos días, parecen desvanecerse. En cambio, afloran en nosotros sentimientos como el amor, la compasión, el perdón, la empatía… Todas ellas, emociones que conectan directamente con nuestra esencia más humana.

El papel de las nuevas tecnologías durante el aislamiento

El papel de las nuevas tecnologías durante el aislamiento

 Afortunadamente, y aunque en ocasiones pueda resultar difícil encontrar la parte positiva de este confinamiento, estamos viviendo la mejor de las cuarentenas posibles: nos encontramos cómodamente en nuestras casas, con total garantía de suministro alimentario y de productos de primera necesidad, y con un sinfín de posibilidades tecnológicas que nos mantienen informados y conectados con el exterior.

Y, de hecho, según todos los expertos, lo mejor que podemos hacer ante el sentimiento de aislamiento social es aprovechar las posibilidades del mundo digital y mantenernos conectados con los otros miembros de la familia, con los amigos o con compañeros de trabajo compartiendo mensajes, fotos, llamadas o videollamadas. Ver, oír y hablar con los nuestros es, sin duda, una forma de reconfortarnos y de apoyarnos unos con otros.

La magia de lo analógico

La magia de lo analógico

¿Te acuerdas de la ilusión que sentías cuando se acababa un carrete de fotos e ibas a revelarlo? ¿De lo fácil que era rememorar un momento mágico congelado en una fotografía? Aunque ahora es más fácil que nunca hacer fotos desde nuestros teléfonos móviles, la verdad es que, hacemos tantas, que raramente volvemos a mirarlas y en nuestros álbumes digitales se amontonan cientos y miles de fotografías a las que dedicamos poco más de algunos segundos de atención.

La paradoja de nuestro mundo hiperconectado e hiperdigitalizado es que las abrumadoras posibilidades que nos ofrecen nuestros smartphones han acabado por restar valor a las imágenes, transformándolas en algo mucho más efímero y fugaz.

¿Y si volvemos a la magia de lo analógico? ¿Y si, en tiempos de aislamiento, lo que necesitamos es revivir nuestros más preciados recuerdos?

Para nosotros, las fotografías impresas representan un gran antídoto contra el bajo estado de ánimo por el que transitamos estos días, así que queremos hacerte una propuesta: aprovechar la cuarentena para montar álbumes de fotos, revivir grandes momentos de tu vida, como viajes o celebraciones o, incluso, preparar y enviarlo como regalo a tus seres más queridos durante estos días.

Nosotros lo hemos hecho fácilmente y desde nuestros propios teléfonos móviles con la aplicación de Kipit, disponible para dispositivos Android e iOS, que te permite seleccionar las fotos, personalizar el álbum, imprimirlo y recibirlo en casa o en la dirección que desees en tan solo 72 horas. La verdad es que nos ha sorprendido la eficacia del sistema y la gran calidad de los materiales, así que no imaginamos una mejor forma de sobrellevar estos días difíciles que dedicando un tiempo a montar un álbum cargado de buenos momentos y recuerdos o de sorprender a tus seres más queridos con un regalo que, seguro, les arrancará una sonrisa o más de una lágrima.

Además, durante estos días de crisis sanitaria, Kipit ha incrementado todavía más sus estrictas medidas de sanidad para que todo el equipo esté a salvo, así como para garantizar una entrega segura.

Tal vez, por ahora, no puedas abrazarlos. Pero, por lo menos, podrás hacerles llegar todo tu amor, calidez y buenas vibraciones.

¿Te sumas a la magia de lo analógico? Si utilizas el código OBJETIVO20, además, tendrás un descuento del 20%, ¡aprovéchalo!

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