Cómo el precio de la fruta repercute en nuestra salud

Aunque debería estar al alcance de todos los bolsillos, no debemos dejar de consumir fruta este verano. Si crees que no puedes permitírtela, tal vez deberías incluirla dentro de aquellos productos que nos permitimos por placer, o adoptar otras estrategias para bajar el precio de tu compra.

Cómo el precio de la fruta repercute en nuestra salud
Cómo el precio de la fruta repercute en nuestra salud
Paula Fernández Giménez

Dietista – nutricionista

Todos los días, y varias veces. Esta es la recomendación oficial sobre el consumo de fruta para asegurar una dieta saludable y prevenir problemas de salud.

Sin embargo, nos lo están poniendo difícil. En un momento idóneo para disfrutar de este alimento, por su variedad, por su frescura, porque está mucho más sabrosa, los precios se disparan hasta el punto de afectar a nuestra compra, perjudicando nuestras elecciones, provocando que sandías y melones, por ejemplo, se queden en las estanterías en vez de protagonizar los postres veraniegos de las familias.

¿Es posible que este encarecimiento de la fruta afecte a nuestra salud? Seguramente

Si debido al alto coste dejamos de comprar o compramos menos, es lógico que nuestro consumo disminuya, y no sólo esto es un problema, se agrava si además sustituimos la fruta por alimentos poco saludables como productos procesados y azucarados. Estas preferencias influyen de manera negativa en el mantenimiento de un buen estado de salud.

Solución al encarecimiento

Puesto que no depende de nosotros, los consumidores, que se puedan abaratar los costes de producción de ciertos alimentos (al menos de manera directa), sí podemos hacer un esfuerzo tratando de priorizar nuestro presupuesto en favor de aquellos alimentos más saludables.

Si no podemos permitirnos comer toda la fruta de temporada que nos gustaría, podemos reducir la cantidad o la frecuencia, consumiendo otros alimentos de origen vegetal y saludables como verduras, hortalizas o legumbres.

Aunque nos cueste algo de esfuerzo, deberíamos incluir frutas como sandías o melones en nuestra lista de “caprichos” ya que si se están convirtiendo en productos de lujo, la solución para nuestra salud no está en dejar de consumirlos, sino en incluirlos dentro de aquellos productos que nos permitimos por placer, como tomar un aperitivo en una terraza, un helado a media tarde, la caña con los amigos o las patatas de la playa.

Consejos para no dejar de comprar fruta

  • Intenta aprovechar más este alimento, mezclándolo con otros: con lácteos o bebidas vegetales para hacer helados o con frutos secos para dar mayor saciedad
  • Incluye algo de fruta en tu comida principal y así suprimir el postre (por ejemplo, en una ensalada)
  • Aumenta el consumo de legumbre: aunque no aporta los mismos nutrientes que la fruta fresca, la legumbre es un alimento muy completo, sano y cuyo precio no ha aumentado tan acusadamente como frutas y verduras.
  • No dejes que se te pase. No te puedes permitir el lujo de tirar comida, por lo que si la fruta está muy madura, aprovéchala para preparar compota, salsas o congelar.
  • Plantéate cuáles son tus caprichos actuales y si puedes hacer un cambio en tus hábitos. ¿Es muy necesario el gin-tonic, la prenda que quieres comprarte, el suvenir de un viaje…?. Es posible que puedas renunciar a algún detalle por preservar tu consumo de fruta.

Ojalá cambien las tendencias y los alimentos frescos como frutas y verduras estén al alcance de  cualquier bolsillo, por derechos, por necesidad, porque todos merecemos poder cuidar nuestra salud a través de una alimentación saludable, aunque mientras tanto, mientras deseamos que se lleven a cabo políticas públicas que nos ayuden a consumidores y productores, tenemos que adquirir nuestra parte de responsabilidad con nosotros mismos, con nuestra salud.

Por supuesto que habrá que hacer un esfuerzo y no tenemos por qué renunciar a nuestros “vicios” veraniegos, pero en este caso, un verano saludable compensa y una sandía fresquita es un capricho que merece la pena.

Sobre el autor
Paula Fernández Giménez

Desde el año 2006 soy Dietista-Nutricionista y una gran apasionada de la alimentación, la educación nutricional y la gastronomía. Me especialicé en nutrición deportiva y alimentación infantil. CLR0007.

En 2012 abrí mi propio centro de nutrición, Nutrium, con distintas especialidades. Y también ofrezco consultas online desde la plataforma Dime Bienestar.

Soy madre de Lola y Yago, que me enseñan cada día a entender mejor a las familias, cómo atravesar dificultades reales con la alimentación de los niños

Nos vamos de shopping

  1. 10 suplementos veganos para mejorar tu salud portada
    shopping icon salud
    10 suplementos veganos para mejorar tu salud
    Comprar​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​  
  2. 8 utensilios top de cocina ligera de verano
    shopping icon nature
    8 utensilios top de cocina ligera
    Comprar​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​
  3. Con cafeína
    shopping icon food
    Qué cafetera se adapta más a ti
    Comprar​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​

Lo más leído