¿Todavía no has probado el hummus? Es un tentador aperitivo o acompañamiento en tus comidas, es sabroso, exquisito y también saludable. Los hay de garbanzos, de lentejas, de alcachofa, de acelgas, altramuces, tomates secos, aceitunas negras, champiñones, judías blancas y alguno más con el que te queremos sorprender.
Es un plato que proviene de Oriente Medio y en su versión tradicional está elaborada a base de garbanzos, aunque su triunfo ha conllevado la aparición de otros sabores. Su increíble textura se consigue al batir los garbanzos y añadir aceite de oliva, zumo de limón, ajo, sal, pimienta y un poquito de sésamo tostado y de pimentón dulce o picante. Mezclándolo todo se consigue la receta de hummus más popular y extendida alrededor del mundo, que suele ir acompañada de cortezas de maíz o trigo, pan de pita o vegetales como zanahoria o apio cuando buscamos una opción más saludable.
Los beneficios del hummus
El consumo de hummus aporta grandes beneficios para el organismo, además de reducir el estrés, la irritabilidad, el nerviosismo y la falta de sueño. A continuación, te explicamos todo lo bueno que te puede aportar esta deliciosa e irresistible crema.
Alto contenido en proteínas: ayuda a combatir el hambre
Bajo valor glucémico: permite regular los niveles de azúcar
Gran aporte nutricional: los minerales y vitaminas que contiene mejoran el funcionamiento de los órganos y del sistema muscular y nervioso del cuerpo
Bajo contenido en grasas y gran aporte de ácidos grasos esenciales: favorecen el correcto funcionamiento del organismo y ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares.
Una fuente de fibra e hidratos de carbono saludables: el organismo se mantiene depurado y libre de toxinas al favorecer la digestión y su lenta absorción nos aporta energía por más tiempo con niveles de azúcar en sangre estabilizados.
Reducen el colesterol y el riesgo de padecer cáncer: el hummus destaca por su alto contenido proteico y bajo en grasa, un equilibrio que reduce el colesterol; y por el ácido fítico y las saponinas, que reducen el riesgo de padecer cáncer.
Un poderoso antioxidante: el ajo actúa como antioxidante, por lo que libera las toxinas del organismo y lo depura.
Fortalece la musculatura: está elaborado con una base de aminoácidos que construyen los músculos y sus tejidos.
Huesos fuertes: su contenido en calcio ayuda a la salud ósea y conseguirás tener unos huesos más fuertes.
Hummus de brócoli
Cuando dejas volar la imaginación puedes crear recetas inesperadas y deliciosas. Para los veganos esta puede ser una de las grandes y atractivas opciones para ‘picotear’ o acompañar sus platos. El brócoli tiene muy pocas calorías, es rico en vitamina A que favorece la vista, actúa como antioxidante, previene la osteoporosis y reduce el riesgo de padecer cáncer. Puede cocinarse y aparecer en tus platos de formas muy variadas, como en el caso del sorprendente y riquísimo hummus de brócoli.
Ingredientes:
200 g de garbanzos
400 g de brócoli
3 cucharadas de tahini
2 dientes de ajo picados
Zumo de limón
1 cucharadita de ralladura de limón
Un poquito de pimienta
1 cucharadita de comino en polvo
1 cucharadita de semillas de sésamo
Aceite de oliva virgen extra
½ cucharadita de sal
Piñones (opcional)
Elaboración:
Precalentar el horno a 180 grados y, mientras tanto, lavar y cortar el brócoli para colocarlo en una bandeja de horno. Añadir un chorrito de aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal y pimienta. Hornear durante 15 o 20 minutos, aproximadamente. Fíjate en el color doradito del brócoli, cuando lo alcance para el horno.
Añadir la mitad de la cantidad de brócoli y garbanzos a la batidora, junto al ajo picado, el tahini, el comino y proceder a triturar. Al conseguir una textura homogénea, retirar la mezcla de la batidora y añadir la otra mitad restante tanto de brócoli como de garbanzos, junto al zumo de limón y su ralladura. Cuando este todo triturado, mezclar con la primera mitad. Si se desea, se puede añadir una cucharadita más de aceite de oliva para que no quede tan denso. Una vez conseguido, puedes decorarlo con piñones y espolvorearlo por encima con las semillas de sésamo.