¿Por qué, tradicionalmente, hemos relegado el consumo de este pescado blanco tan saludable únicamente a la cuaresma? ¿Por qué, si podemos encontrarlo salado y bien conservado durante todo el año, no lo añadimos a nuestra dieta mucho más a menudo?
No lo sabemos, pero estamos aquí para romper estos mitos y elevar al bacalao a la categoría que se merece: la de un pescado que, curado a la forma tradicional, nos proporciona proteína altamente disponible y de alta calidad, un interesante aporte de omega-3, así como oligoelementos tan necesarios como el fósforo o las sales minerales. Y, todo ello, sin ni una espina, lo que permite que sea también una gran opción para niños y para personas mayores.
Por todo ello, se considera que el bacalao es uno de los pescados más saludables que existen y también uno de los más sabrosos y versátiles en la cocina.
Aunque se pesca en las aguas frías del norte del Atlántico, desde hace siglos, somos grandes importadores de este producto y resulta muy fácil encontrarlo en cualquier momento del año salado o desalado en pescaderías, o bien congelado.
Eso sí, conviene que nos fijemos en su procedencia y que, al comprarlo, nos aseguremos de que estamos adquiriendo el gadhus morua, la variedad de bacalao con más cualidades nutricionales, la más melosa y la más gelatinosa.
Si lo compras envasado, es imprescindible que optes por un bacalao sin conservantes, sin aditivos ni sustancias añadidas para alargar su conservación, y que siga un método de pesca y de producción sostenible con la especie y con el planeta.
¿Qué recetas podemos preparar con bacalao?
Una infinidad. No en vano los finlandeses utilizan el refrán la vida es bacalao, refiriéndose a lo variada que puede llegar a ser. En la cocina, pasa algo similar: desde croquetas, a todo tipo de guisos, ensaladas, carpaccios, buñuelos, potajes, arroces, brandada y un largo etcétera, el bacalao admite mil y una variedades.
Seguramente lo habrás probado al horno. Quizás al pil-pil, a la vizcaína o al ajoarriero. Y, probablemente, como relleno de pimientos del piquillo.
Aunque todas ellas son recetas tradicionales que nos encantan y que no nos cansamos de disfrutar, también queremos recordarte que cocinar bacalao no debe ser sinónimo de pasarte muchas horas en la cocina complicándote con recetas muy elaboradas. Al contrario. Este pescado blanco también puede ser una gran opción para los días laborables, para llevarte con tupper al trabajo o para preparar una cena rápida y sanísima en pocos minutos, que encantará a toda la familia.
Fotos y recetas de Royal