Pese a que para muchas son sinónimo de comida poco saludable o de dudoso sabor, lo cierto es que hoy en día cada vez más expertos en nutrición e incluso algunos de los chefs más afamados desmienten esta creencia y destacan las grandes virtudes gastronómicas y nutricionales de los alimentos congelados. Es más, muchos nutricionistas afirman que algunos alimentos congelados pueden ser incluso más sanos que sus homónimos frescos.

Pero, ¿es eso posible? Pues sí, hay alimentos naturales que, simplemente por el hecho de haber sido congelados justo después de su recolecta, mantienen sus nutrientes mucho más intactos que su versión fresca, que suele perderlos cuando los dejamos envejecer en la nevera durante días.

Es cierto que a todas nos gustaría vivir en ese mundo ideal en el que disfrutar de, por ejemplo, un nutritivo y saludable desayuno a base de frutas y verduras recién recogidas de la huerta (a poder ser, la nuestra), pero la realidad es que el ritmo frenético de nuestro día a día hace que muy a menudo dispongamos de tiempo escaso para hacer la compra y que nos sea inevitable recurrir a productos congelados. A esto hay que añadir el hecho de que para los que viven solos o en pareja, utilizar productos frescos puede ser problemático, ya que siempre se termina por comprar cantidades mayores a las que se van a utilizar, y gran parte del producto restante se desperdicia y suele acabar en la basura.

Alimentos que mantienen todo su valor nutricional

Por ello, optar por los alimentos congelados puede ser en realidad una idea muy práctica con la que podremos ahorrar tiempo y dinero sin tener que renunciar necesariamente a las propiedades de sabor y al contenido nutricional de nuestros alimentos.  Por si fuera poco, la gran variedad de productos que existen y las diversas posibilidades de cocinarlos (a la sartén, al horno, al micro, etc.) los convierten en una opción ideal para incorporar a nuestra lista de la compra.

Seguramente te preguntarás: si son tan buenos, ¿cómo es que valen más baratos? La explicación a esto es muy sencilla: los diferentes alimentos previstos para congelarse son recolectados en la época de mayor abundancia de éstos, por lo que sus precios de compra suelen ser más competitivos. Además, son productos que ya han sido limpiados y no contienen desperdicios ni restos de tierra, por lo que tienen una mejor relación calidad – precio.

La única contrapartida es que, como es de esperar, sí que es cierto que el sabor y la textura de los alimentos congelados no siempre será igual al de su versión fresca. Para obtener una sabor más intenso y una calidad nutricional superior en nuestros congelados, siempre es mejor que optemos por los ultracongelados. A través del proceso de ultracongelación, los alimentos se someten a temperaturas muy bajas de forma muy rápida, lo que impide el crecimiento microbiano y la pérdida de nutrientes.

Evitar los ultraprocesados congelados

Si bien es cierto que los alimentos naturales congelados pueden ser muy saludables, esto no sucede con los productos ultraprocesados, ya que en su elaboración se suelen incluir grasas saturadas, azúcares añadidos, saborizantes, conservantes, y una serie de sustancias poco saludables. Por este motivo, es mejor que te olvides de las famosas croquetas, los platos preparados o las pizzas y compres sólo alimentos naturales congelados, que no suelen contener ningún aditivo.

Los mejores alimentos para consumir congelados

Los alimentos que logran mantener mejor sus propiedades después de haber sido congelados, son siempre los más saludables en su versión más fresca:

Verduras y hortalizas
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Verduras y hortalizas

Muy a menudo las encontrarás ya cortadas y limpias, aunque debes asegurarte siempre de que no contiene aditivos. Algunas de las variedades más saludables por su alto contenido en vitaminas son el brócoli y la zanahoria.

Frutos rojos
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Frutos rojos

No sólo los rojos, sino todo tipo de fruta, en realidad. Cada vez es más habitual encontrar recetas de ‘smoothies’ y otros postres deliciosos que incorporan fruta congelada. Sin duda la opción más económica y duradera para incorporarlos a tu dieta saludable.

Legumbres
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Legumbres

Garbanzos, judías, habas… Este tipo de alimentos tiene en muchas ocasiones más nutrientes que sus versiones frescas, y por no hablar de las conservas.

Carnes y aves
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Carnes y aves

Puedes encontrar piezas enteras o cortes, y, como ocurre con el pescado, es un forma eficaz de asegurarte de que los productos no contienen bacterias nocivas para la salud.

Pescado
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Pescado

Los pescados ultracongelados son una muy buena opción ya que no sólo conservan sus propiedades, sino que también nos aseguramos de eliminar cualquier posibilidad de intoxicación por anisakis.