Fuente: Mike Finch

Primero nos adentramos en el mundo del CrossFit con Jessica Alba, después llegó el boom de los hipopresivos con Cristina Pedroche y el boxeo volvió a pegar con fuerza gracias a los posts de Elsa Pataki… Y cuando ya pensábamos que teníamos por la mano todo lo último en workouts y tendencias fitness que arrasan entre las celebrities, llegó Pilar Rubio para sorprendernos con un nuevo entrenamiento cuya versatilidad de movimientos, según ella misma define a través de las redes sociales, “hacen que sea la antesala para practicar artes marciales”.

Hablamos nada más y nada menos que del Animal Flow, un sistema innovador de entrenamiento funcional que emplea una serie de movimientos basados en las posturas que adoptan los animales, en el que las extremidades superiores e inferiores, así como el equilibrio, adoptan una importancia vital. Así, pasarás de ser un cangrejo a convertirte en un escorpión, un mono o una tortuga, trabajando flexibilidad, fuerza, coordinación, tonificación muscular o resistencia. El éxito de este novedoso entrenamiento, que ya cuenta con millones de seguidores en todo el mundo, radica precisamente en el empleo del propio peso corporal de una forma divertida y muy dinámica.

¿EN QUÉ CONSISTE EL ‘ANIMAL FLOW’?

Animal Flow es el nombre que recibe este sistema de entrenamiento creado por Mike Fitch, un estadounidense que ya se ha convertido en el sello de su propio estilo, y que pone énfasis en la realización de movimientos fluidos en diferentes planos, y a menudo muy cerca del suelo.

El entrenamiento consiste así en secuencias de ejercicios lentos pero muy fluidos para los que se requiere cierta destreza y concentración, y que están orientados a mejorar nuestra flexibilidad, agilidad, movilidad, equilibrio, fuerza y resistencia. El ejercicio combina movimientos de diversas disciplinas, como el yoga o las artes marciales, y para practicarlo no necesitarás otra cosa que el propio peso de tu cuerpo.

De este modo, es probable que algunas de sus posiciones nos recuerden a asanas de yoga como el famoso ‘saludo al sol’, el ‘perro boca arriba’ o ‘la cobra’, pero también te encontrarás con otros nombres curiosos como beast (‘la bestia’), traveling ape (‘el simio en movimiento’) o crab rage (‘la furia del cangrejo’). En los niveles más avanzados, estas formas se suelen combinar con algunas volteretas y piruetas.

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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¿QUÉ BENEFICIOS TIENE?

Al tratarse de un entrenamiento que tiene como base el propio peso corporal, en las sesiones de Animal Flow conseguiremos tonificar los músculos y, si realizamos los movimientos a buen ritmo, elevar de forma progresiva nuestras pulsaciones, de forma que también estaremos trabajando la fuerza y la potencia. A su vez, muchos de sus movimientos nos ayudarán a trabajar la estabilidad, así como la elasticidad corporal.

Por otro lado, al tratarse de secuencias dinámicas de movimientos encadenados, también estaremos trabajando nuestra coordinación, mientras que la demanda de concentración que requiere el ejercicio nos ayudará a alejarnos de la realidad, despejar nuestra mente y reducir el estrés (por lo que no deja de ser otra forma saludable de practicar mindfulness, al fin y al cabo), especialmente si lo practicamos al aire libre.

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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¿A QUIÉN VA DIRIGIDO?

Según asegura Mike, su creador, ¡a todo aquél que quiera practicarla! Dado que se trata de un entrenamiento progresivo y adaptable a diferentes niveles, todo el mundo puede obtener los beneficios de esta práctica, desde aquellos que se aventuran de higos a brevas a hacer una clase de pilates, a aquellas que no pueden pasar ni un solo día sin pisar el gimnasio.

El Animal Flow es especialmente útil para las personas que dedican gran parte de su entrenamiento a la tonificación muscular y al entrenamiento de la fuerza (por ejemplo, para los y las aficionadas al CrossFit), ya que sus movimientos ayudan a estirar los músculos y a mejorar la movilidad.

¿CÓMO INCORPORAR EL ‘ANIMAL FLOW’ A NUESTRA RUTINA?

Es muy probable que, a estas alturas, tu gimnasio habitual todavía no tenga en su repertorio de clases ninguna de Animal Flow a la vista, pero gracias a su popularidad en Internet, cada vez hay más estudios (sobre todo en las grandes ciudades) que ofrecen esta disciplina. También puedes echar un vistazo a su web oficial o hacerle a nuestra visita a nuestro querido YouTube, donde encontrarás un montón de tutoriales y vídeos con los que aprender a realizar las secuencias básicas. ¿Qué dices? ¿Te animas a moverte al ritmo del gorila, el cangrejo o el escorpión?