En este momento tan particular que estamos viviendo en todo el planeta, centrado en la crisis de la pandemia del coronavirus, es muy normal que estemos experimentando momentos de ansiedad. Desde sentir inquietud, aceleración, intranquilidad… hasta verdaderos momentos de pánico. Hay muchos matices en la escala de la ansiedad.

En general, la ansiedad es un estado mental de preocupación o inquietud excesiva frente a ciertas circunstancias, que pueden ser reales o irreales. Cuando tus niveles de ansiedad aumentan y la anticipación de eventos futuros negativos se apodera de ti, básicamente se desencadena una “tormenta eléctrica interior” que te altera mental y físicamente. Pensamiento acelerado… respiración acelerada… cuerpo acelerado.

La ansiedad está siempre acompañada de pensamientos. Es como una voz interior muy sutil, que se preocupa por cosas que en este momento no puedes resolver, o que sientes que no tienes el control sobre el futuro. Y la situación que estamos viviendo es un ejemplo perfecto de falta de control.

Quizás sientes que está llegando la ansiedad. Empiezas a preocuparte por cosas que en este momento no puedes resolver… y enseguida empiezas a sentir ansiedad por tener ansiedad. Todo se va retroalimentando muy rápidamente.

 

Cuando meditamos y practicamos la atención plena, entrenamos la capacidad para desactivar el circuito automático de pensamientos que desencadenan la ansiedad

 

Cuando meditamos y practicamos la técnica de atención plena (mindfulness), entrenamos la capacidad para desactivar el circuito automático de pensamientos que desencadenan la ansiedad. Aprendemos a tomar cierta distancia de estos pensamientos para que no nos afecten tanto, secuestrándonos y desencadenando la “tormenta eléctrica interior”.

¿Y cómo lo hacemos? Anclando nuestra atención en el momento presente, a través, por ejemplo, de la atención consciente a la respiración y al cuerpo.

 

El poder de la respiración consciente

Tan solo hacer unas respiraciones conscientes, alargadas, o sentir el peso del cuerpo (pies, asiento, manos, si estás en posición sentada) puede darnos la sensación de “aterrizar”, de empezar a “salir del bucle”.

Estar atentos al cuerpo y a la respiración nos trae de inmediato al momento presente, y cuando la mente está en el presente, la voz interior que acompaña la ansiedad pierde fuerza y se empieza a acallar.

Otra práctica muy útil y recomendable es la práctica de la gratitud. Se basa en darse cuenta de que siempre hay razones, cosas, personas, situaciones por las que estar agradecidos en nuestro día. Se trata de tomar unos momentos al principio o al final del día para listar 3 razones por las que estemos agradecidos.

Pueden ser pequeñas cosas que han acontecido a lo largo del día, un rayo de sol, el sabor de algo que hemos comido etc., a los que normalmente no damos mucha importancia. Esta práctica nos ayuda a conectar con la abundancia que siempre está presente en nuestras vidas, un antídoto muy potente contra la preocupación y la ansiedad.

Desde Bambú, la app para practicar meditación y mindfulness, dormir mejor, reducir ansiedad y estrés, hemos querido aportar un grano de arena para ayudar a sobrellevar esos momentos difíciles, ofreciendo varios programas de audios gratuitos y abiertos a todos: reducir ansiedad y mantener la calma. Estos programas, con audios de meditación, sonidos relajantes y historias para dormir, nos brindan contenido especial para aliviar la ansiedad, conseguir enfocarnos y descansar cuando más lo necesitamos. Bambú se puede descargar en appbambu.com.

 

Candida VivaldaEscrito por Candida Vivalda (IG @candidavivalda), profesora de Jivamukti yoga y experta de Meditación y Mindfulness por la Universidad de Massachusetts y Brown University. Cofundadora de la app Bambú. En colaboración con Wanderlust 108, Festival de Yoga y Bienestar del cuál Objetivo Bienestar es media partnership.

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