La esperanza de vida aumenta año tras año. La ciencia no deja de buscar respuestas para mejorar nuestra calidad de vida durante la etapa que, años atrás, se conocía como vejez y que, hoy en día, es tan solo una fase más de la vida que puede disfrutarse como cualquier otra. De hecho, España es el tercer país con mayor esperanza de vida del mundo tras Japón y Suiza. La medicina preventiva está dejando paso a una forma proactiva de entender la salud, en la que se toman medidas individualizadas para prevenir enfermedades.

Es decir, anticiparse a problemas y necesidades para evitar el riesgo a sufrir cualquier patología. Y es que con el paso de los años nuestro reloj metabólico se va desgastando y las funciones metabólicas se alteran produciendo poco a poco una disminución de nuestras capacidades funcionales. Hoy en día, ya no es tan solo tratar enfermedades, el futuro es la medicina predictiva que puede lograr evitar ciertas alteraciones congénitas que desencadenan el envejecimiento prematuro, y aspirar así a vivir con una buena calidad de vida durante muchos años más.

Tras más de 25 años trabajando en la medicina estética y antienvejecimiento, el doctor asegura que una de las bases esenciales de la longevidad es el amor. “Querer, quererte, que te quieran y sentir esas sensaciones”, destaca.

La medicina proactiva es aquella que toma la iniciativa de nuestra salud y se anticipa a problemas y necesidades (presentes y futuros). Su finalidad es tratar la bioquímica para que no afecte a la fisiología, con el fin de adelantarnos a la patología. Se trata de aquella medicina que busca el cómo, el porqué, el dónde y el qué de una dolencia. Mediante la medicina traslacional -el último avance en la investigación biomédica- usamos un enfoque multidisciplinar, acercando al paciente toda la información clave que necesita saber.

Con la información que nos proporciona la nutrigenómica -o cómo nuestros genes se interrelacionan con nuestra alimentación-, elaboramos la lista de nutrientes indispensables, junto a los fármacos (farmacogenética) de precisión que corresponden a cada genoma y, como no, la epigenética -que regula y controla la expresión de nuestro genoma con el ambiente-, y nos indica cuál es la mejor manera de proceder en el momento presente. Sin olvidarnos de la medicina regenerativa, un amplio campo en el que el cuerpo utiliza sus propios sistemas para la curación.

En definitiva, controlamos la salud con mediciones específicas, pruebas diagnósticas y análisis rigurosos, junto a otros métodos de control y un tratamiento no solo personalizado, sino individualizado y particular, capaz de lograr que los años que vivimos sean lo más plenos y saludables posibles.

No se trata solo de una disciplina médica, sino de una forma de vida y de un nuevo enfoque del cuidado del cuerpo y la salud. Un abordaje que pone al alcance del paciente todo tipo de herramientas. Desde la medicina estética que nos acerca a una apariencia y a una imagen corporal que nos permite sentirnos a gusto con nuestro aspecto, hasta aconsejar la actividad física que más conviene genéticamente a cada paciente.

Se trata de lograr eso tan sencillo -pero tan complejo- de sentirnos bien, tener una vida lo más plena posible en la que disfrutemos de la sexualidad y en la que el sueño y el descanso tengan un papel fundamental. Herramientas básicas todas ellas para alejar la perspectiva de cualquier enfermedad.

Trabajamos para ayudar a ser y a sentirnos felices teniendo salud y alcanzando el bienestar.

 

Dr. Manuel Sánchez

Director médico de la Clínia DeSánchez y miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME) y de la Sociedad de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad (SEMAL)