Para tener una piel perfecta no sólo es importante mantener una buena higiene, hacer deporte para eliminar toxinas o seguir una buena alimentación para evitar el exceso de sebo en el cutis, también es fundamental hidratarla de manera correcta y en profundidad para evitar la pigmentación y el envejecimiento prematuro de la piel del rostro, es decir, evitar que salgan las primeras arrugas o que éstas se agraven.

Para hidratar en profundidad, una de las opciones más beneficiosas es utilizar aceites esenciales que, además de tener un origen natural y vegetal, ayudan a mantener la piel suave, tersa y elástica. Aceite esencial de árbol de té, el aceite de argán o el aceite de nuez de albaricoque son algunas de las opciones más conocidas para el cuidado de la piel.

Por otra parte, el árbol de Neem es una planta medicinal que se utiliza aplicando las hojas directamente sobre la piel o bien en forma de aceite para mejorar el aspecto general. Asimismo, la moringa recibe el apodo de 'árbol de la vida' no por casualidad, ya que sus usos son muy amplios y aplicada sobre la piel ayuda a mantenerla joven y radiante.