La vida tiene un color y una armonía, pero está en nuestra mano encontrar los recursos necesarios para sintonizarlos con nuestra personalidad y ponerlos en práctica.

El chalk paint se conoce como un tipo de pintura de tiza con la que se puede pintar todo tipo de superficies, ya sea madera, aluminio, plástico o terracota, por ejemplo. Hecha a base de agua y componentes naturales, se trata además de una pintura ecofriendly, no toxica y que respeta el medio ambiente. A pesar de no ser un nuevo descubrimiento, el chalk paint ahora mismo es tendencia.

Aunque ya se utilizaba en la Roma del Renacimiento, la australiana afincada en Oxford (Reino Unido) Annie Sloan, un referente del interiorismo y la pintura decorativa, ha desarrollado la fórmula para comercializarla.

Los puntos fuertes del chalk paint, aparte de su respeto al medio ambiente, son su versatilidad, ya que se puede aplicar sobre muebles sin lijar ni decapar y su comodidad. Se trabaja pues como una pintura al uso, pero sin ningún tipo de preámbulo aparte de pasarle previamente un poco de agua.

Gracias al chalk paint, es posible renovar con facilidad la imagen de una casa, de una habitación o del jardín. También da la posibilidad de crear composiciones personalizadas pintando latas, sillas o mesas de exterior. Vía libre, pues, para dejar volar la imaginación.