Si estás metida en estos temas de desarrollo personal, sigues cuentas de Instagram, estás en grupos de Facebook o llaman tu atención los artículos sobre ello, seguramente habrás leído acerca del autoconocimiento.

Conocerse a uno mismo se ha convertido en la habilidad estrella en muchos sentidos. La inteligencia emocional, el liderazgo, la consecución de objetivos y muchas otras cuestiones dependen directamente de cuánto nos conocemos y cómo de capaces somos de seguir conociéndonos.

Veamos algunas ideas para que trabajes el autoconocimiento.

Escribir
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Escribir

Sentarte delante de una página en blanco y escribir todo lo que va apareciendo en la mente es terapéutico. No solo lo digo yo, hay estudios que hablan de los numerosos beneficios que esto brinda y es una recomendación que cada vez se va extendiendo más en los procesos de ayuda.

Al escribir te “obligas” a pensar más despacio y esto te permite poner orden, entrever qué pensamientos están relacionados con aquellos de los que sí eres consciente y qué te producen cada uno de ellos.

En relación al autoconocimiento, te ofrece un espacio en el que exteriorizar de manera segura lo que sientes y piensas, leerte a medida que vas escribiendo es una forma de verte en un espejo y un ejercicio muy poderoso. Te permitirá ver qué hay dentro de ti, qué está ocurriendo, qué te preocupa y qué puedes hacer para ayudarte con ello.

Leer
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Leer

La lectura es otra actividad que te ayuda a conocerte, no solo en caso de que elijas libros específicos sobre este tema, sino que, incluso leyendo una novela, aprendes de ti, de tus reacciones a lo que ocurre, de las emociones que te produce, de lo que piensas, de lo que harías en esa situación, etc.

Es una forma de vivir experiencias diferentes y sentirte desenvolviéndote en ellas.

Hay personas cuya costumbre es escribir lo que han sentido después de cada sesión de lectura, ¿qué te parece esta idea?

Pasar tiempo a solas
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Pasar tiempo a solas

Desde mi punto de vista, esta práctica es imprescindible para el autoconocimiento, pues no puedes conocer a alguien con quien no pasas tiempo.

En la rapidez del día a día y del ruido que producen todas las actividades que llevamos a cabo es verdaderamente difícil ser consciente de uno mismo, de lo que va sintiendo a lo largo de la jornada, de si hace falta un descanso, de si necesitamos reposo.

Simplemente el ritmo de vida que llevamos no nos ayuda en la tarea de escucharnos a nosotros mismos.

Es por ello que considero importante brindarnos un espacio de soledad para estar con nosotros mismos y, en la medida de lo posible, sin hacer nada.

Probar cosas nuevas
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Probar cosas nuevas

¿Te has sentido estancada alguna vez? ¿Como con la sensación de que hace tiempo que no vives, no tienes nuevas experiencias que comentar o te has quedado sin cosas que contar a tu pareja o amigos? Quizás es momento de probar cosas nuevas.

Es maravilloso comprobar cómo podemos conocernos viajando a nuevos lugares, probando nuevas actividades o incluso probando una comida por primera vez.

¿Te gusta? ¿No te gusta? ¿Quieres más? ¿Te cansa? ¿Te brinda bienestar? ¿Te trae recuerdos? ¿Te pone al límite? Abriéndonos a nuevas experiencias podemos conocernos un poco más a medida que conocemos un poco más de la realidad en la que nos encontramos.

Lanzarse a un proceso de ayuda
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Lanzarse a un proceso de ayuda

Es curioso que todavía a día de hoy tengamos tan interiorizada la idea de que los procesos de ayuda son una opción para cuando algo va mal y no nos hayamos dado cuenta de que, en realidad, son una opción siempre disponible para cualquier cosa que queramos trabajar.

El autoconocimiento, por supuesto, es una de ellas. Trabajar el autoconocimiento en un proceso de ayuda puede ser una experiencia preciosa, muy nutritiva y que te traiga resultados verdaderamente extraordinarios, no exagero. Gracias a ese trabajo podrías mejorar tus relaciones, tu rendimiento profesional, tus objetivos, tu relación contigo misma, tu autoestima, autoconfianza y autoconcepto y un sinfín de aspectos.

No necesitas estar mal para ir al psicólogo, para iniciar un proceso de coaching o para asistir a talleres. Basta con algo de curiosidad y ganas de ver qué más hay para ti en esto que llamas vida.

Trabajar herramientas específicas
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Trabajar herramientas específicas

Con herramientas específicas me refiero a todas aquellas que estén configuradas para el autoconocimiento o que a ti, personalmente, te ayuden con dicha tarea.

El mindfulness, el método SWAN y el DAFO, son las primeras que se me ocurren. También existen cuadernos de trabajo como mi Spiritual Time II, pensado específicamente para el autoconocimiento, o El kit de positividad.

La idea no es que estas herramientas se conviertan en una tarea más que “tienes que” hacer, sino que le encuentres el sentido a la actividad y esto te permita realizarla con gusto, sin presión.