¿Cuantas veces no has pensado, después de disfrutar de un día de playa, que te sientes más relajada, más tranquila e incluso que respiras mejor? 

Efectivamente, el agua de mar es terapéutica de diferentes maneras. Lo es cuando nos bañamos, cuando la bebemos (previo tratamiento), cuando respiramos cerca del mar e incluso el sonido del mar en la costa tiene elementos beneficiosos. 

Zinc. Yodo. Potasio. Magnesio. La lista de minerales y otros oligoelementos que tiene es muy larga. Todos ellos contribuyen a que el agua de mar se considere muy terapéutica y beneficiosa para la salud. 

Cuando entramos en contacto con el agua de mar ésta nos ayuda a combatir problemas respiratorios, cicatriza heridas y calma los dolores que sufren nuestras articulaciones a causa, por ejemplo, de artrosis o artritis. 

Sin olvidar que el agua de mar forma parte de la naturaleza, y cuanto más nos acercamos como seres humanos a la tierra más entramos en contacto con nosotros mismos. Dicho de otra manera, un día de playa nos ayuda a reducir el estrés y la ansiedad de nuestros quehaceres cotidianos. 

Además de estos beneficios externos, el agua de mar también se bebe. Ojo, después de pasar por su tratamiento de turno para depurarla. Como tiene tantos minerales nos ayuda llevar una vida más sana de forma natural. 

A continuación, te contamos los principales beneficios que encontrarás en tu vida diaria gracias al agua de mar. 

Abre tus pulmones
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Abre tus pulmones

Nuestros pulmones celebran cuando respiramos al borde de las playas en verano. Uno de los principales beneficios del agua de mar es que limpia nuestros pulmones de mucosidad y toxinas, de manera que en poco tiempo podemos respirar más y mejor. Gracias a esta limpieza, además, los pulmones se fortalecen, de manera que se reduce considerablemente las probabilidades de sufrir resfriados. 

Además, no olvidemos también que la brisa marina nos relaja y oler el mar y observar su inmensidad nos aporta mucha paz. 

Cicatriza tus heridas
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Cicatriza tus heridas

¿Cuántas veces no has empezado a notar que te pica justo ahí donde tienes una herida cuando te metes en el mar? Esa es una de las maneras más potentes que tiene el mar de cuidarnos: nos ayuda a cicatrizar las heridas. Su alta salinidad la convierte en un desinfectante natural para limpiar, por ejemplo, cortes y heridas y lograr que se cierren con mayor rapidez. 

Fortalece huesos y músculos
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Fortalece huesos y músculos

El agua de mar nos ayuda a que nuestros huesos se mantengan sanos y fuertes porque les aporta dureza. Como nos recuerdan en este artículo, ¿sabías que la deficiencia de sal, o consumir sal refinada, es una de las principales causas de la osteoporosis?

También es beneficiosa para nuestras articulaciones y fortalece la musculatura. 

Una aliada en tu cocina
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Una aliada en tu cocina

El agua de mar ayuda a nuestro organismo a procesar mejor los alimentos, evitando digestiones pesadas, y en la absorción de nutrientes a través del tracto intestinal. 

En la cocina podemos aprovechar la sal del mar para salar los alimentos que vayamos a cocinar de forma natural. 

Regula el sueño
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Regula el sueño

Pasar un día en la playa nos permite relajarnos hasta tal punto que cuando nos vamos y llegamos a casa notamos que estamos realmente cansados. Esto ocurre porque no solamente la playa y la exposición al sol, sino que también el agua de mar favorece la relajación muscular y con ello actúa como un hipnótico natural, ayudándonos a dormir mejor.