Un vaso de cacao natural al despertar (no confundir con preparados de cacao con azúcar). Uno cada día. Un hábito que forma parte del imaginario de aquellos primeros días de colegio en los que, al despertar, alguien más mayor que nosotros nos colocaba frente a frente con un vaso de leche repleto de cacao. Las papilas gustativas salivando con un alimento que atrae por su sabor y del que, además, numerosos estudios ya han demostrado sus efectos sobre la atención y la memoria en niños y adolescentes gracias a su elevada concentración de polifenoles. Eso sí, insistimos, siempre y cuando tomemos cacao natural y no productos elaborados con grandes cantidades de azúcar, que incluso pueden sobrepasar el 50% de su composición total.

El cacao natural ayuda en el desarrollo de los más pequeños ya que es uno de los alimentos más ricos en polifenoles, esos compuestos naturales con propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y vasodilatadoras que son beneficiosas para la salud.

Pero es que, además, los polifenoles también aportan más de 50 nutrientes siendo una gran fuente de energía origen vegetal, fibra, antioxidantes, vitaminas y minerales. Con todo ello, el cacao natural se sitúa en primera línea como un alimento ideal en la alimentación diaria de los más jóvenes, ya que, gracias a su elevado contenido en polifenoles, también ayuda a mejorar la memoria y la capacidad de aprendizaje. De hecho, como apuntan algunas investigaciones realizadas en varios países:

 

El consumo de cacao natural permite aumentar el flujo sanguíneo a nivel cerebral, lo que a su vez genera una mejora en la llegada de oxígeno y nutrientes al cerebro. 

 

Pero hay más. No es solo un simple alimento. El cacao natural que, en ocasiones hemos podido consumir como si nada, también permite el acoplamiento neurovascular que es la conexión entre el sistema vascular y el sistema nervioso. ¿Y cómo se traduce esto a nivel mental? Lo cierto es que, durante el proceso de aprendizaje, el cacao natural puede llegar a mejorar esta conexión de manera que se consiguen mayores cantidades de energía a las zonas del cerebro que se utilizan para esta finalidad.

Otro de sus grandes beneficios es su capacidad para favorecer la memoria esporádica y la atención. Algo ideal para los más pequeños que suelen tender a despistarse con frecuencia, ya que este tipo de memoria es la que les permite aprender de las experiencias.

Al aumentar el consumo de cacao, esto ayuda a que aumente de manera recíproca su capacidad de relación de conceptos, de recordar ciertos momentos y por lo tanto contextualizarlos en alguna situación de la cotidianidad.

 

¿Cuál es el mejor momento para tomar cacao natural?

Como ya hemos adelantado, sin duda, el desayuno es el mejor momento del día para incluir el cacao natural en la dieta de los más jóvenes. De hecho, segundo los expertos, los efectos derivados de la ingesta del cacao natural son máximos si se toman alrededor de las dos horas antes de realizar una actividad que requiera atención o concentración, como puede ser el aprendizaje.

Por ello, para aprovechar al máximo los beneficios del cacao, es recomendable su consumo antes de ir al colegio o al instituto para favorecer estas actividades. Todo tiene un sentido y explicación y, el hecho de tomar el tazón de leche con cacao de buena mañana no iba a ser menos.

El desayuno tradicional puede servir de punto de partida si cambiamos el cacao azucarado por cacao natural, combinado con granola, avena u otros cereales saludables y ricos en fibra y en vitaminas, la fruta y el vaso de leche (que también puede ser vegetal, o de cabra o de oveja)

Además, el hecho de combinar todos estos alimentos hace que aprovechemos todas sus propiedades y estemos aportando una serie de nutrientes clave para un buen desarrollo, como carbohidratos, proteínas de alto valor biológico, vitaminas A, B2, B12 y D y minerales, sobre todo calcio y fósforo.

Eso sí, antes de tomar tu vaso de cacao natural, debes tener en cuenta que no todos los tipos de cacao son iguales. El cacao natural es el único que conserva todas sus propiedades nutricionales, antioxidantes y antiinflamatorias, ya que no ha sido sometido a ningún proceso químico. Te mostramos ahora con detalle todas las propiedades beneficiosas que tiene para la salud de los más jóvenes la ingesta de cacao natural.

El cacao natural mantiene el 100% de las propiedades antioxidantes
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El cacao natural mantiene el 100% de las propiedades antioxidantes

El cacao natural es uno de los alimentos más ricos en polifenoles, esos compuestos naturales con propiedades antioxidante, antiinflamatoria y vasodilatadora que son beneficiosos para la salud. Ideal para combinar con un vaso de leche al ser un alimento perfecto para los más pequeños.

Un desayuno lleno de nutrientes
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Un desayuno lleno de nutrientes

Combinado con leche, el cacao natural es una excelente fuente de nutrientes en el desayuno. Además, este primer vaso de leche por la mañana aporta el 30% de la cantidad diaria de calcio recomendada.

Mejora la concentración y estimula la respuesta cerebral
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Mejora la concentración y estimula la respuesta cerebral

Lo mejor para proceder de inmediato con sus beneficios, es tomar el cacao natural antes de ir al colegio o al instituto, ya que los efectos derivados de la ingesta de cacao natural son máximos alrededor de las dos horas.

De hecho, según un estudio del Centro de Investigación de Fisiología Nutricional de la Universidad del Sur de Australia, consumir cacao natural al menos una vez a la semana logra mejorar la concentración y estimula la respuesta cerebral, mejorando los procesos mentales y la memoria visual-espacial, la memoria de trabajo y la memoria a corto y largo plazo. 

La ingesta de cacao natural ayuda a reducir las lesiones cerebrales
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La ingesta de cacao natural ayuda a reducir las lesiones cerebrales

Según un estudio llevado a cabo por la Universidad de L’Aquila (Italia) las personas que toman cacao natural a diario muestran una mayor capacidad de atención, menos daños cerebrales y un rápido procesamiento de la información.

¿Por qué el cacao natural tiene un gusto amargo?
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¿Por qué el cacao natural tiene un gusto amargo?

El cacao natural tiene un gusto amargo que a muchas personas enamora. Pero ¿de dónde viene ese sanor? Lo cierto es que el cacao natural tiene un pH ligeramente ácido que oscila entre 5.0 y 5.6 y se caracteriza por un elevado contenido en polifenoles: de 10 a 50 mg por gramo, una cantidad superior a la que contienen otros alimentos como el té o los arándanos, considerados grandes antioxidantes. Además, un tipo concreto de polifenoles, los flavonoides, son los responsables del sabor amargo que lo hacen inconfundible.