Cansancio, fatiga, irritabilidad, falta de energía, dificultad para conciliar el sueño o cambios en el apetito son algunos de los síntomas de la depresión. Una enfermedad que ya afecta a 350 millones de personas en todo el mundo y es la principal causa de discapacidad a nivel mundial según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Además, España ocupa el cuarto lugar en Europa, con 2,5 millones de personas afectadas en 2015. Más allá de los síntomas aparentes como la ansiedad o el estrés, ¿conocemos realmente cuáles son las mejores practicas para combatir la depresión?

Una de las disciplinas terapéuticas que más fuerza está cogiendo para ayudar en los procesos de depresión es la reflexología podal, un tratamiento que se basa en realizar una serie de presiones a modo de masaje en determinados puntos del pie, que, a través de sus más de 7.000 terminaciones nerviosas, conectan todo el organismo. Una técnica en la que hay que encontrar a los profesionales adecuados, quienes, a través de suaves masajes "contribuyen a reducir los niveles de estrés, relajar la musculatura y en definitiva, mejorar el estado de ánimo de las personas", afirma Isabel P. Broncano, directora y terapeuta del Centro Ranvvai, centro de reflexología podal y escuela de formación para nuevos reflexólogos.

Reflexología podal

Los 5 benenficios de la reflexología podal para combatir los síntomas de la depresión

 

1. Favorece la relajación física y mental

Cuando se está pasando por un proceso de depresión es común sentir agotamiento mental y físico que en muchas ocasiones va acompañado de periodos de insomnio que no hacen sino agravar la situación. Ante esta situación, la reflexología podal rebaja la tensión y consigue una mayor relajación, lo que se traduce también en una mejor calidad del sueño y del descanso.

2. Reduce los niveles del cortisol, la llamada hormona del estrés

Otro de los beneficios de la reflexología podal, sobre todo en aquellas personas con depresión y estrés, es que gracias a la terapia se pueden disminuir los niveles de cortisol, la hormona del estrés. 

3. Relaja la musculatura

Los pies son los responsables de soportar el peso del cuerpo a lo largo del día y de ayudarnos a mantener una postura correcta. Sin embargo, cuando se tiene depresión, ansiedad o estrés, esta zona es también la que más sufre los problemas musculares  derivados de la enfermedad. Con la reflexología podal se consigue relajar la musculatura disminuyendo las alteraciones producidas por las malas posturas. Además, también se previenen o reducen los problemas articulares, las piernas hinchadas o la mala circulación que, en muchas ocasiones, son causa directa del sobreesfuerzo que tiene que realizar el cuerpo.

4. Aumenta la producción de endorfinas, generando un mayor bienestar

Los masajes realizados a través de la reflexología podal también incrementan la producción de endorfinas, unas sustancias químicas naturales que se sintetizan en el cerebro y que provocan, por un lado, un sentimiento de bienestar y felicidad y, por otro, reducen el umbral del dolor.

5. Incrementa la energía

El relajar los músculos, reducir el estrés, mejorar la calidad de sueño y aumentar la relajación física y mental da como resultado un aumento de energía en las personas que estén pasando por un proceso de depresión y que les ayudará a superarlo.