Si te gusta el yoga, hacer pilates o el tai chi, ¡este es tu lugar! El Body Balance es un método de entrenamiento que combina las tres disciplinas y sincroniza la postura, la flexibilidad y la respiración con la música, mediante una coreografía. El objetivo con el que se trabaja es conseguir la armonía en tu interior y conocer tu cuerpo.

En una sesión de Body Balance, también conocido como BodyFlow, se trabaja con todo el cuerpo, desde la cabeza hasta los pies. Es un entrenamiento que requiere intensidad para mantener las posiciones adecuadas, pero las transiciones entre ejercicios son suaves para abrir paso a la calma y a la recuperación. Se engloba entre los deportes de resistencia aeróbica, nos ayuda a relajarnos y a equilibrar el cuerpo y la mente. La implicación de todos los músculos y la activación del metabolismo lo convierten en un método eficaz para perder peso y ganar fuerza muscular. Es una actividad muy completa y recomendable que te liberara también del estrés.

Los beneficios del Body Balance

Es una actividad que se centra en la tonificación de todos los grupos musculares, trabajando con más énfasis la zona abdominal y la espalda. El control de la respiración y nuestras capacidades físicas son las que determinaran los resultados. Los beneficios de su práctica son los siguientes:  

Quemar calorías

El metabolismo se activará rápidamente al trabajar con todos los músculos del cuerpo. La intensidad de trabajo también ayuda a quemar más calorías porque el organismo necesitará energía para continuar trabajando y, cuando ya no tenga más, la obtendrá mediante los depósitos de grasa.

Obtener más flexibilidad

El programa de entrenamiento está formado por posiciones de yoga, tai chi y pilates, las cuales precisan de una buena flexibilidad, la cual debe haber sido desarrollada con anterioridad. Por lo contrario, las dificultades para realizarlas aumentan considerablemente.

Corregir la postura y ganar equilibrio

La tonificación de la zona abdominal y la espalda ayudan a corregir la postura, recordando al cuerpo qué posición es la adecuada. Al trabajar los músculos estabilizadores y tener ambas partes reforzadas, es más fácil mantener el equilibrio y, por tanto, una correcta postura. Por lo que también prevendremos lesiones.

Adquirir más capacidad de concentración

Los ejercicios del Body Balance son bastante pausados porque debe controlarse totalmente cada movimiento. Por lo que, si no estamos concentradas, será más complejo conseguir mantener las posiciones. Del mismo modo, esto nos ayuda a conocer y ser más conscientes de nuestro cuerpo. Así, podremos trabajar correctamente, solamente con los músculos que nos interesan en cada ejercicio.

Mejorar las funciones cardiovasculares

El sistema cardiovascular o circulatorio es el encargado del aporte y remoción de gases, nutrientes y hormonas de los órganos y tejidos del cuerpo. Para su correcto funcionamiento, el corazón, los vasos sanguíneos y la sangre deben trabajar coordinadamente. Los ejercicios que se realizan en las sesiones de Body Balance ayudan al sistema cardiovascular a realizar sus funciones de forma más eficiente. ¡Empieza a cuidarte por dentro!

Los ejercicios del Body Balance

Las sesiones suelen empezar de forma suave para ir activando todo el cuerpo, poquito a poquito. Durante la parte central de la clase dirigida, es cuando se llega al máximo nivel de intensidad, para ir bajándola hasta llegar a los minutos finales. Antes de acabar, se trabaja la relajación y la meditación, acompañando el momento de una música tranquila y suave. Ya simplemente por ese momento de calma, ¡desearás llegar al final!

El Saludo al Sol es un clásico que sirve para calentar las articulaciones y los músculos del cuerpo, y se realiza en la mayoría de las clases. Para trabajar las piernas se realizan poses como la del triángulo o la del guerrero, y con los movimientos y posturas del yoga se trabajan las caderas, las ingles y los hombros.

Por otro lado, también incluye las abdominales que se realizan en una clase de pilates y el trabajo de espalda que permite reforzar los isquiotibiales y los glúteos. Y también se realizan torsiones de gran extensión para favorecer la movilidad de la columna.