Un año más vuelve con fuerza el fenómeno del Black Friday, uno de los días de máximo consumo importado desde Estados Unidos, que se ha consolidado entre la población mundial y ha ido creciendo desde 2012. Aunque irónicamente, este año coincide con el Día Mundial de No Comprar Nada, las previsiones dicen que este año el Black Friday seguirá sumando adeptos y aumentando los ingresos. Las ventas de comercio online aumentarán el 10% respecto el año pasado, unos 1.710 millones de euros, según el III Informe de resultados y previsiones para Black Friday 2019 elaborado por CupoNation. En España, en la edición del año pasado, el gasto medio en Internet fue de casi 150 euros, lo cual significa un 45% más respecto de la edición anterior.

Eso se debe a que mucha gente aprovecha estas fechas para comprar productos que hace tiempo que necesitaban, también muchos se anticipan y adquirieren los regalos navideños por un precio mucho más barato. Pero algunos otros tienen problemas con las compras compulsivas y gastan en exceso en días como estos. Precisamente, un estudio de la asociación de Estudios Psicológicos y Sociales afirma que un tercio de la población tiene problemas de compra compulsiva y falta de control en el gasto. El estudio concluye que los comportamientos de compra más excesivos y descontrolados se deben a “la insatisfacción y la tristeza vital”.

El consumismo también afecta negativamente el medio ambiente, porque implica una conversión de recursos naturales en productos elaborados que quizás en algunos casos no está justificada. Si tenemos en cuenta que el Black Friday es el día del año en que se producen más ventas por internet, este acontecimiento sale caro al planeta, tal y como explica Eduard Josep Álvarez Palau, profesor del máster de Ciudad y Urbanismo y de los Estudios de Economía y Empresa de la UOC.

Las ventas online son menos ecológicas cuando no se exige una compra mínima que pueda compensar el hecho de poner en marcha toda la operativa. Si nos referimos solo a las entregas y al número de devoluciones más elevado que se hacen, podemos afirmar sin lugar a dudas que las ventas online son menos sostenibles

La imposibilidad de poder agrupar los pedidos, el uso de una gran cantidad de envases de cartón y de plástico, la dificultad de poderla librar en un único viaje porque la persona no siempre está en casa y el transporte internacional contrarrestan la ventaja que representa que el comprador no se tenga que desplazar.

Compras online

Green Friday: consumo sostenible como alternativa

Como respuesta al incremento del consumo que se produce en estos días, tanto en las tiendas físicas como online, se ha acuñado el concepto del Green Friday, una alternativa de consumo responsable. La alternativa a los días de consumo "compulsivo" promueve realizar las compras en tiendas que garanticen el bienestar de las personas y el medio ambiente.

Para evitar el impacto ambiental, se recomienda realizar las compras en marcas responsables que ofrezcan productos respetuosos hacia las personas y el medio ambiente. Para ello se deben observar los sellos que acreditan tal condición. Se trata de un día en el que ONG’s, grupos ecologistas y pequeñas marcas ofrecen una alternativa más "sostenible y más consciente".

 

Consejos para evitar el consumismo extremo

Para la experta, Mónica García, cuando decimos que compramos cosas que no necesitamos se nos olvida que “el acto de comprar en sí satisface ya distintas necesidades”. Hay personas que salen a comprar para pasar el tiempo, otras para mostrar un cierto estatus y algunas compran para evadirse de la realidad.

La sociedad de consumo en la que vivimos en buena medida relaciona el éxito con las posesiones materiales y podemos caer en la trampa de definir nuestra valía en función de lo que tenemos en vez de en función de quién somos, lo que nos lleva a comprar más. Por eso la experta propone tres consejos sobre cómo podemos gestionar esa ansia consumista ante una fecha como el Black Friday.

  1. No dar tanta importancia a las pertenencias. Dar más importancia a quién somos y lo que aportamos a las personas a nuestro alrededor que a lo que tenemos. Se nos olvida que lo más valioso que tenemos es nuestra energía, creatividad, cariño, apoyo y compensamos este olvido con cosas materiales.
  2. Hacer una lista de productos durante el año. Mantener una lista de los productos, aparatos tecnológicos, ropa o lo que sea que queramos adquirir durante al año. Para ver qué incluir hazte estas preguntas: ¿Lo voy a usar regularmente? ¿Qué va a aportar este producto a mi vida? ¿Si no lo tuviera, qué pasaría? Si hay algo que no está en la lista, no lo compres. Vuelve a la lista y hazte las preguntas para ver si quieres incluirlo.
  3. Crear hábitos que nos satisfagan más allá de las compras. Crear hábitos que nos hagan sentir bien, nos diviertan o nos permitan conectar con personas queridas más allá de las compras. Expresar amor, conectar con otros seres humanos, reírse y estar activo son actos sencillos que nos ayudan a sentirnos bien con nosotros mismos sin la necesidad de comprar.