La crisis sanitaria provocada por el coronavirus y los meses de confinamiento han dejado huella en nuestras vidas. El teletrabajo, el distanciamiento y el tener que romper con rutinas de ocio y adaptar las relaciones con amigos y familia a la nueva situación ha conllevado que hayamos tenido que aprender a vivir y sentir nuestra individualidad y relaciones de nuevas maneras sin estar preparados para ello.

Todo ello, lógicamente, ha repercutido en nuestros hábitos y emociones, llegando a afectar a nuestra salud mental. Concretamente, el 60% de los españoles reconoce haber descuidado su bienestar emocional durante los últimos meses. El dato forma parte del III Estudio de Salud y Vida de AEGON, presentado en una conferencia en el marco del Día Mundial de la Salud, que se celebra el próximo sábado 10 de octubre, con la participación de Belén Gonzalez, directora de Salud de AEGON, Nel A. González Zapico, presidente de la Confederación Salud Mental España, y Yolanda Cuevas, psicóloga de la salud y el deporte especializada en mindfulness y disciplina positiva.

El 60% de los españoles reconoce haber descuidado su bienestar emocional durante los últimos meses

En la ponencia, bajo el título La salud y el bienestar emocional, una prioridad en la época actual, los tres expertos han afirmado que habrá un aumento de trastornos mentales por este difícil momento.

Partiendo de la premisa de que la salud mental es la base para el bienestar y funcionamiento de las personas con sí mismas y con los demás, y que cuerpo y mente están relacionados, por lo que la falta de salud emocional acaba afectando a nuestra salud física, ¿cómo podemos aprender a gestionar esta situación cuidando nuestra salud mental? Estas son algunas claves para conseguirlo, según los expertos:

No vivir permanentemente en la preocupación
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No vivir permanentemente en la preocupación

Una de las bases para desarrollar fortaleza para enfrentarnos a los desafíos de la vida es no abandonarnos en la negatividad. Si nos permitimos vivir permanentemente preocupados no estamos siendo responsables con nosotros mismos: hay muchas formas de mejorar nuestro bienestar emocional, y una de ellas es aprender a vivir de una manera más optimista y soltar el derrotismo. Tenemos la capacidad y el poder para presentarnos ante la vida de una manera más responsable.

 

Colaborar con la vida para mejorar nuestra autoestima
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Colaborar con la vida para mejorar nuestra autoestima

La autoestima no es algo que pueda trabajarse de un día para otro, sino que forma parte de un estilo de vida. Estos son los primeros pasos para fortalecerla:

  • Hacer una lista de nuestras fortalezas y buscar atribuciones internas en vez de decir que lo bueno lo provoca la suerte.
  • Entrenar más la mirada de orgullo de lo conseguido que la mirada ansiosa de lo no conseguido.
  • No ser nuestro mayor crítico. Tratarnos como a alguien que queremos y eliminar el sentimiento de culpabilidad.
  • Aprender a decir no para decir sí a otras cosas: a nuestro bienestar, a nuestro tiempo libre, a nuestro descanso.
  • Colaborar con la vida: podemos no tener lo que queremos, pero debemos aprender a querer lo que tenemos. Así transmitiremos serenidad a nuestro entorno.
Trabajar heridas pasadas que se abren en el presente
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Trabajar heridas pasadas que se abren en el presente

Nunca se es demasiado mayor para acudir a profesionales para solucionar heridas pasadas, y el bienestar emocional debe ser una prioridad en cualquier etapa de la vida.

En caso de necesitarlo, debemos ser capaces de buscar apoyo profesional que nos ayude a conocernos y entendernos para poder solucionar nuestros problemas.

 

Evitar la 'infoxicación'
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Evitar la 'infoxicación'

Para responsabilizarnos de nuestra propia salud también es necesario limitar nuestro acceso a la información.

Hay que estar informado, pero no sobreinformado: el exceso de tecnología y la sobreinformación acaban generando problemas de sueño y de alimentación. Móvil u ordenador no pueden ser nuestra niñera, porque lo único que conseguimos es despistar nuestra mente. Y cuanto más estemos fuera de nosotros, menos podremos regular nuestro mundo interior.

Disfrutar de las pequeñas cosas
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Disfrutar de las pequeñas cosas

Debemos aprender a gozar de la vida, también de las cosas simples, y a no estancarnos en lo negativo.

Para vivir de una forma cada vez más firme es necesario valorar todos lo momentos, especialmente los buenos. Solo así podremos crear vida en armonía con nuestra mente.