La mayoría de nosotros nos pasamos el día mirando pantallas. Saltamos continuamente de la del móvil a la del ordenador, a la de la tableta o a la del televisor, forzando a nuestros ojos a fijar la vista a muy corta distancia y a estímulos visuales intensos que acaban generándonos fatiga, dolor de cabeza o dificultad para conciliar el sueño. De hecho, el síndrome del ojo seco, la fatiga visual, el picor o escozor de los ojos, la vista cansada o un largo etcétera de dolencias oftalmólogas son, desde hace tiempo, muy habituales en personas de todas las edades acostumbradas a pasar gran parte del día frente a pantallas digitales y con pocas posibilidades reales de cambiar sus rutinas de trabajo.

¿Qué podemos hacer? De entrada, y además de racionar la exposición y dependencia a los dispositivos móviles, se recomienda dar descansos a nuestra vista y cambiar el horizonte (mirar lejos durante unos minutos cada dos horas), parpadear de forma consciente y regularmente y, por supuesto, adecuar nuestro lugar de trabajo y nuestra vivienda con el fin de preservar la salud de nuestros ojos.

Para hacerlo es clave que, además de colocar correctamente la pantalla del ordenador paralela al plano de los ojos y a una distancia de 50 centímetros de la cara, des absoluta prioridad a revisar qué tipo de iluminación tienes en casa, ya que hay una relación directa entre la luz que recibimos y que nos rodea y nuestro bienestar, a distintos niveles. Y no estamos hablando solamente de la luz natural que puedes tener sino, también, del tipo de luminarias y del tipo de luz que emiten, que pueden contribuir más de lo que crees a tu confort visual: “Tanto en condiciones oftalmológicas óptimas como en situaciones patológicas del sistema visual, el tipo de iluminación que utilizamos en nuestro entorno y en el día a día pueden influir en una mayor calidad de la imagen recibida y en favorecer un mejor confort visual que condicionen una mayor calidad en la vida de nuestros pacientes”, nos explica el Dr. Jesús Pareja, oftalmólogo y especialista en retina de la Clínica Rementería.

 

El sello EyeComfort

A la hora de comprar una lámpara o una bombilla, es importante que, además del precio, de la eficiencia energética, de la calidad de la luz y del impacto de la iluminación en la sala, tengas muy en cuenta el confort visual que te proporcionará, ya que la calidad de la luz impacta directamente en tu bienestar general.

Desde nuestro punto de vista, la mejor inversión que puedes hacer es optar por luces de tipo LED, que son más eficientes, y que cuenten preferentemente con el sello EyeComfort, que asegura que las lámparas y bombillas emiten una luz agradable y de calidad y que siguen exigentes criterios capaces de minimizar factores que causan fatiga visual como el parpadeo, la luz estroboscópica o un alto índice de reproducción cromática.

Cuál es la luz más confortable para mi hogar

Siguiendo los criterios del sello EyeComfort, vamos a repasar qué características deben tener la iluminación de nuestra casa para garantizar nuestro cuidado visual. ¿Cuál es la luz más confortable para mi hogar?

 

1- La que no parpadea

Las lámparas y bombillas que parpadean se consideran de menor calidad, ya que este efecto empeora el rendimiento visual, provoca molestias oculares como el cansancio de los ojos y contribuye a la aparición de dolores de cabeza.

 

2- La que garantiza la seguridad fotobiológica

Que no produce ningún daño a la retina[i] como consecuencia de su composición espectral, la intensidad y el tiempo de exposición del ojo. Según el estándar para evaluar la seguridad fotobiológica desarrollado por la Comisión Electrotécnica Internacional, una luz saludable debe estar entre los grupos de riesgo 0 y 1.

Además, las luces con sello EyeComfort no tienen ningún componente con infrarrojos ni con rayos ultravioleta, por lo que es una luz que no emite calor e impide que el tejido del hogar y otros elementos se descoloren.

 

3- La que no deslumbra

El deslumbramiento es uno de los aspectos que mayor insatisfacción causa en relación con una iluminación confortable, y que suele venir provocado por fuentes de luz brillantes. Las medidas antideslumbramiento deberían apuntar a resolver, al menos, una de estas causas: bajar la luminancia, reducir el contraste o reducir el tamaño de la fuente.

 

4- La que permite regular su intensidad

Tener la posibilidad de cambiar la intensidad de la luz según nuestras preferencias es primordial para crear la atmósfera perfecta o la iluminación justa para la tares que se esté realizando en cualquier ambiente. Con una luz tenue conseguiremos una atmosfera acogedora, mientras que con una luz brillante crearemos un espacio lleno de energía. “Los efectos de una luz agresiva en la vista son evidentes. En caso de que la luz sea demasiado intensa puede deslumbrar y si es demasiado suave, puede producir un efecto de parpadeo”, explica Carolina Martínez, Responsable de Producto Philips EyeComfort de Signify.

Una luminaria que permite regular la intensidad de la luz nos ayudará, además, a ser más eficientes y a ahorrar energía.

 

5- La que permite cambiar la temperatura de color

Poder adaptar el color de la luz a cada ocasión es otro gran aspecto a tener en cuenta. Más blanca, para crear un ambiente más fresco y más adecuado para el día, o más anaranjada para crear un ambiente más cálido y más adecuado para la noche.

 

6- La que ofrece un alto índice de reproducción cromática

Es decir, aquella lámpara o bombilla que ofrece una representación más fiel de los colores que nos rodean.

 

7- La que no emite ruido audible

Algunas luces LED emiten un ruido audible que puede molestarnos o entorpecer nuestra concentración. Por ello, debes priorizar las de sello EyeConfort, diseñadas específicamente para eliminar el molesto e incómodo ruido audible.

El sello EyeComfort

Además de todo esto, aprovechamos también para recordarte la importancia de visitar el oculista de manera regular y de cuidar la salud de tu vista de la misma forma que haces con tu peso, tu forma física, tus niveles de estrés o la salud de tu piel. Tu bienestar general te lo agradecerá, ¡prometido!

 

[i] Más información de los parámetros de la gama Philips LED EyeComfort